Mónica Araya

Mónica Araya

Enviar
Martes 27 Septiembre, 2016

Ayer 2.500 invitados nacionales (colombianos) e internacionales acudieron a la firma histórica que finalizó cinco décadas de conflicto entre las FARC y el Gobierno colombiano

Lunes de historia

Acontecimientos importantes, grandes y pequeños ocurren todos los días, muchos inadvertidos por el agobio del día a día y las preocupaciones de cada uno de nuestros “mundos”. ¡Como si fuéramos seres desconectados! No es así, somos parte de un sistema, somos parte de un “cuerpo” y cada vez es más clara esa interconexión.
Este lunes 26 se dieron dos acontecimientos históricos que no debemos pasar por alto, de una u otra manera afectarán nuestras vidas y nuestro futuro. Cómo afectarán, aún no lo sabemos y creo que quien diga cuál va a ser el resultado de alguno de ellos, es muy osado. Estos hechos se llevaron a cabo en nuestro continente, en América y les aseguro que eso no fue ninguna casualidad:
? El primero que quiero comentar se llevó a cabo en Colombia, cuando nuestro país hermano se convirtió el centro de la paz del mundo, con la celebración de un gran acto de esperanza. En un momento en que el entorno es cada vez más amenazado por todo tipo de violencia. Ayer 2.500 invitados nacionales (colombianos) e internacionales acudieron a la firma histórica que finalizó cinco décadas de conflicto entre las FARC y el Gobierno colombiano. La segunda guerrilla de Colombia no descartó negociar una paz similar. La firma se realizó simbólicamente con bolígrafos hechos con balas. Seamos realistas, esta historia no termina ahí con la firma de este acuerdo, continúa con la celebración del plebiscito y con los esfuerzos adicionales que se deberán llevar a cabo para proteger la vida de los exguerrilleros convertidos ahora en políticos y lograr su reintegración social. Además de la necesidad de lograr incorporar los demás grupos que quedan fuera del acuerdo como el Ejército de Liberación Nacional. ¿Será posible poder cerrar un conflicto de décadas sustituyendo las armas por la política? ¿Será posible sustituir los “beneficios económicos de la producción y comercialización de drogas” por ingresos partidarios? Definitivamente será una tarea difícil, para muchos imposible, para otros milagrosa.

• El segundo evento político fue la celebración del primero de los tres debates presidenciales que se llevó a cabo ayer lunes 26 de setiembre en la Universidad de Hofstra, en Nueva York. Considerado como uno de los debates más vistos en la historia política de Estados Unidos, superando los 80 millones de televidentes que vieron un debate entre Ronald Reagan y Jimmy Carter en 1980. Con esta clase de audiencia, aunado a las réplicas, comentarios de un evento así en medios sociales, es mucho lo que está en juego para ambos candidatos y el resto del mundo. Es posible que lo que ocurrió en el debate influencie el voto de los indecisos o de los que no están fuertemente comprometidos con ninguna de las dos opciones, especialmente porque ambos candidatos no tienen la mejor imagen entre los votantes. Las diversas encuestas muestran una competencia cerrada, en la que Trump o Clinton toman la delantera cada pocos días. “En este caso, creo que los debates pueden cambiar la dinámica de la competencia”, dijo Sherry Bebitch Jeffe, analista política y profesora de la Universidad del Sur de California. “Si Hillary no puede proyectar honestidad, acercarse a los votantes, o si Trump mete la pata y hace el tonto, ambos pueden salir perjudicados”. No obstante, dijo la analista, “siempre hay otro debate”. En 2012, el presidente Barack Obama perdió decisivamente el primer debate contra Mitt Romney y posteriormente se recuperó y ganó resueltamente la elección. Lo cierto es que quien lleva la mayor presión en demostrar perfección, manejo político y estratégico en esta campaña y en especial en los debates es la candidata demócrata.
En ninguno de los hechos antes mencionados podemos tener injerencia alguna, solo podemos analizarlos, comentarlos, seguirlos atentamente y ojalá poder tomar medidas de las posibles consecuencias en el diario vivir de nuestro acontecer nacional. Nuestra economía, seguridad y desarrollo estarán ampliamente ligados a los resultados finales de cada uno de estos hechos. Reaccionar no es lo responsable, cerrar los ojos, tampoco. ¿Usted qué opina? Estaremos pendientes en redes sociales de sus comentarios a esta columna. Será un placer conocer su opinión, siempre y cuando tengamos respeto por las diferentes opiniones. Pensar diferente no nos hace enemigos, estamos todos en el mismo barco, es mejor si cruzamos el horizonte juntos.