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Lujo “Made in USA”
La fama de Estados Unidos por su calidad beneficia a las etiquetas de alta gama

La etiqueta “Fabricado en Estados Unidos” ha sufrido una transformación de lujo.
Todo el mundo, desde Brooks Brothers hasta las gemelas Olsen, la está usando para promocionar sus artículos de lujo, táctica que popularizaron marcas como Levi Strauss Co. y Chrysler Corp.
El fabricante de ropa para hombres Joseph Abboud tiene un anuncio de “Made in USA” en su sitio web con un link a imágenes de la fábrica de Massachusetts que le confecciona los trajes.
Brooks Brothers tiene plantas desde Nueva York, hasta Carolina del Norte, y The Row, la línea de lujo de Mary Kate y Ashley Olsen, fabrica la mayor parte de las prendas en las ciudades más grandes de Estados Unidos.
“Hay un cliente que valora que el producto esté hecho en Estados Unidos y está dispuesto a pagar la diferencia”, dijo el CEO de Brooks Brothers, Claudio Del Vecchio, en una entrevista. Aunque Brooks Brothers fabricaba pocos productos en Estados Unidos, hace diez años, hoy día un “gran porcentaje” es de fabricación estadounidense, explicó.
La fama de Estados Unidos por su calidad beneficia a las etiquetas de alta gama ahora que hay más estadounidenses que preguntan de dónde vienen los productos y de qué manera sus compras afectan la economía, dijo Pam Danziger, presidenta de Unity Marketing Inc.
“El elegir los productos ‘Made in America’ tiene que ver con los valores”, explicó. “La gente vota con su dinero no solo por los puestos de trabajo estadounidenses sino por una forma de vida. En 2007, se dedicaba a gastar, no pensaba en cosas como esta”.
Ahora que sí las piensa, los fabricantes de artículos de lujo de Estados Unidos, el mayor mercado, podrían beneficiarse: casi dos tercios de los consumidores de altos ingresos dicen que tratan de comprar productos estadounidenses cuando pueden.
El gasto mundial en prendas de lujo, accesorios, relojes, joyas, perfumes y otros productos podría llegar a los €185 mil millones (unos $260 mil millones) en 2011, mientras que el año pasado fue de €172 mil millones, excluyendo las fluctuaciones de la moneda, indicó Bain Co. el 3 de mayo en un informe.
Más de las tres cuartas partes de los consumidores acaudalados encuestados este año por American Express Publishing y The Harrison Group, una firma de investigación de artículos de lujo, dijeron que les gustan las marcas fabricadas en Estados Unidos, marcando un aumento de cinco puntos porcentuales con respecto a 2008. El 65% dijo que trata de comprar productos estadounidenses siempre que le sea posible, lo que representa un aumento de tres puntos porcentuales.
Entre los más de 1.300 compradores ricos entrevistados por Unity en abril, Estados Unidos ocupó el puesto más alto en un índice que medía la calidad de fabricación de los artículos de lujo, con un puntaje de 267 frente a un promedio de 100, dijo la firma de Stevens, Pensilvania. Esa valoración superó a la de Italia y Francia, sede de Salvatore Ferragamo Italia SpA y Hermès International SCA, respectivamente.
Los productos para la gente de clase trabajadora tradicionalmente han usado el patriotismo para atraer a los consumidores estadounidenses. Los fabricantes de denim como Levi Strauss hacen referencia a sus orígenes en el salvaje oeste, mientras que Chrysler, que utiliza el eslogan “Importado de Detroit”, creó avisos televisivos que exhortaban a los posibles compradores a recordar sus raíces estadounidenses.

Bloomberg
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