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Jueves 22 Julio, 2010

Los gringos no se alejan

Considero inoportuno que el diario LA REPUBLICA escogiera la víspera del 234 aniversario de la independencia de Estados Unidos para publicar un artículo con el título, “Los gringos se alejan”. La ocasión era adecuada para preparar un informe bien fundamentado sobre las múltiples facetas de una relación bilateral que data del siglo dieciocho.
En el primer párrafo del informe los periodistas declaran que las relaciones bilaterales son más débiles que hace varios años.
¿Entonces cómo se explica que el gobierno del presidente Obama escogiera a Costa Rica para la primera visita a Latinoamérica de su vicepresidente Biden en marzo de 2009? ¿Cómo se explica la visita de la Secretaria del Estado de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, para promover la iniciativa Caminos a la Prosperidad en las Américas? Dicho programa contribuye al intercambio de buenas prácticas entre los países que han firmado tratados de libre comercio con Estados Unidos.
Si las relaciones entre ambos países fueran débiles ¿Cómo se explica entonces las docenas de programas que maneja la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica en áreas como la cooperación humanitaria, científica, ambiental, de seguridad, educativa y económica? Un ejemplo es ellos es el Convenio de Patrullaje Conjunto entre Estados Unidos y Costa Rica para el combate del narcotráfico y la delincuencia.
Es cierto que la dinámica de la relación comercial con Estados Unidos cambió. Costa Rica se ha beneficiado por su muy acertado esfuerzo para diversificar sus exportaciones y la inserción de su economía en el mundo globalizado. De hecho, esa diversificación de la oferta exportable es en parte gracias a la implementación de la Iniciativa del Cuenca del Caribe, programa unilateral de Estados Unidos y que funcionó para Costa Rica hasta 2009.
El artículo omite mencionar dos factores claves para explicar la baja significativa en las ventas de Costa Rica a Estados Unidos. Uno, la crisis económica y dos, el hecho que Costa Rica demoró cuatro años para aprobar DR-CAFTA. Por esto último se perdieron importantes oportunidades de consolidar nichos de mercados.
Lamentablemente los tres periodistas señalaron que el DR-CAFTA entró en vigencia hace tres años cuando en realidad fue implementado por Costa Rica en enero de 2009.
Encuentro sesgada la hipótesis de que las exportaciones estadounidenses relacionadas con la cultura tienen una aceptación mixta en Costa Rica usando como justificación cifras de los programas de televisión nacional.
Sería lamentable si la única forma de medir un intercambio de cultura entre países fuese ese medio de comunicación. Recomiendo a los periodistas asistir a uno de las cientos de actividades culturales organizadas por el Centro Cultural Costarricense Norteamericano, institución que cumple 65 años de ofrecer programas interculturales (el Costa Rica International Jazz Festival, Programa Promising Artists of the 21st Century y el Metropolitan Opera de Nueva York) y de idiomas.
Finalmente, considero poco creíble la hipótesis que afirma que son pocos los jóvenes costarricenses que quieren obtener una educación post secundaria en Estados Unidos, citando un sondeo de 45 universitarios. El hecho es que docenas de jóvenes costarricenses están estudiando en universidades estadounidenses, muchos de ellos con becas y cientos más se han graduado de estas instituciones académicas que son reconocidas como las mejores y más prestigiosas del mundo.

Lynda Solar
Executive Director at Costa Rican American Chamber of Commerce