Carlos Denton

Carlos Denton

Enviar
Miércoles 12 Agosto, 2015

Estos tipos de centros (de estilo de vida) proliferan en una coyuntura cuando los “malls” se están cerrando en muchos países

Los “centros de estilo de vida”

En la aglomeración metropolitana de Costa Rica se llama Avenida Escazú, mientras que en San Salvador, La Gran Vía, y en la Ciudad de Guatemala, Cayala.
Estos tres centros “estilo de vida” marcan la llegada de un nuevo concepto a la región centroamericana. En vez de estar encerrados entre puertas y techos y dedicados exclusivamente a tiendas, restaurantes, y quizás cines, estos nuevos incluyen oficinas y residencias.
El comprador de un condominio logra obtener un estilo de vida “urbano” donde puede salir a la calle a ver una exhibición de arte, a comer, a tomar café, a reunirse con sus vecinos o amigos, a trabajar en una oficina, a ver un odontólogo o a simplemente “pasear” por la villa.
Por supuesto también puede haber visitantes que dejan su auto en un estacionamiento y participan en lo que está ocurriendo.
La gran, y más importante, diferencia entre estos lugares con sus calles y aceras y otros de la ciudad es que no hay crimen. No es entrometida la seguridad, pero está repartida por todo el centro; como resultado no hay carteristas, asaltantes, ni otros que pudieran molestar a una persona dentro del centro. Tampoco hay vendedores ambulantes, pordioseros, chanceros ni cuidacarros. Menos aún hay servicio de autobús que llegue.
Estos tipos de centros proliferan en una coyuntura cuando los “malls” se están cerrando en muchos países. En Estados Unidos y Canadá no se ha construido un nuevo mall grande en la última década y muchos están clausurados. Están cerrando por dos razones principales.
Primero más de sus clientes anteriores están realizando sus compras en lugares como Walmart, Target y otros establecimientos que venden “todo” lo que pudiera necesitar un cliente bajo un solo techo.
Y segundo, las compras por Internet están creciendo vertiginosamente, todo lo que se puede obtener en un mall, aparte de la “experiencia” ya se logra usando la computadora en la casa.
Uno que otro mall estadounidense se ha convertido en una especie de “bazar al detalle” y sus interiores parecen lo que uno puede encontrar acá en Costa Rica en el Mercado Central de Heredia o el de San José.
Pero Internet tiene incontables fotos de grandes malls clausurados por falta de clientela y ahora abandonados, sus ruinas apropiadas para filmar un cine de terror.
Mientras cada vez se encuentran más de estos “centros de estilo de vida”. En algunos casos se constituyen por sectores de una ciudad que se haya rehabilitado, siempre con el componente de seguridad y en otros casos, como la Avenida Escazú, se construyen en un terreno vacante.
¿Hay futuro para más de este tipo de establecimientos?
En Costa Rica se continúa construyendo malls y el “más grande de Centroamérica” está a punto de ser inaugurado en Alajuela cerca del aeropuerto. Depende del éxito del primer centro —los costarricenses son cautelosos por naturaleza— y de la rapidez con que los consumidores de los malls actuales pasen a Internet como fuente importante de sus compras.

Carlos Denton
[email protected]