Los Obama llegan a Washington
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Los Obama llegan a Washington

Presidente electo de Estados Unidos asumirá su cargo el 20 de enero


Washington
EFE

Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos,llegó ayer a la capital estadounidense, adonde ya se trasladó su familia y donde le espera una intensa agenda de trabajo antes de la ceremonia de investidura del 20 de enero.
El nuevo inquilino de la Casa Blanca se trasladó al histórico Hotel Hay-Adams, donde ya se encontraban alojadas su mujer y próxima primera dama, Michelle Obama, y sus hijas Malia y Sasha, de diez y siete años.

La esposa e hijas de Obama llegaron a Washington el sábado por la noche procedentes de Chicago.
Malia y Sasha estrenarán hoy colegio, el Sidwell Friends, una institución privada que cuesta unos $30 mil dólares al año y donde también estudió en su día Chelsea Clinton, la hija de Bill y Hillary Clinton.
La familia Obama permanecerá hasta el 15 de enero en el Hay-Adams, un lujoso hotel cuyas tarifas oscilan entre los $395 y los $6 mil por noche y que se encuentra situado a escasos metros de la Casa Blanca, de la que lo separa un pequeño parque.
La presencia de los Obama hará que varias de las calles aledañas al hotel permanezcan cerradas al tráfico durante los próximos días, cuando se espera que haya también fuertes medidas de seguridad en las inmediaciones del edificio.
Varios vehículos policiales custodiaban desde ayer en la mañana la entrada del hotel.
Los Obama se trasladarán el 15 de enero a la Casa Blair, residencia gubernamental de invitados, donde residirán hasta la toma de posesión del nuevo gobernante, que tendrá lugar cinco días más tarde.
El presidente electo se saltó ayer su tradicional visita matutina al gimnasio para desplazarse a primera hora de la mañana a las oficinas que su equipo de transición tiene en Chicago.
Obama tiene previsto reunirse hoy con los líderes de la mayoría demócrata en el Congreso para abordar los detalles de un plan de estímulo económico con el que aspira a crear tres millones de puestos de trabajo en los próximos dos años.
Sus asesores calculan que el coste de ese paquete de estímulo podría rondar los $750 mil millones.
El próximo mandatario estadounidense indicó el sábado que el programa contempla fuertes inversiones en infraestructuras, así como la modernización de centros escolares en el país y la apuesta por las energías renovables.
El diario The New York Times señaló en su edición de ayer que Obama y los congresistas demócratas contemplan también ampliar la cobertura por desempleo y el servicio público de salud.
Además de reunirse con los líderes de la mayoría demócrata, Obama tiene programados también encuentros en los próximos días con legisladores republicanos, que se han mostrado reacios a dar luz verde al anunciado paquete de estímulo multimillonario.
En la agenda de Obama figura además un almuerzo de trabajo el miércoles con el actual inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush, al que se espera que acudan también los ex presidentes Bill Clinton, Jimmy Carter y George H.W. Bush, padre del actual mandatario.
La llegada de Obama a la capital coincide con la peor crisis en Oriente Medio de los últimos años a raíz de los bombardeos aéreos y la invasión terrestre de Gaza por parte de Israel, una situación sobre la que el próximo presidente mantiene silencio.
Su desembarco en Washington se produjo además en vísperas del arranque oficial del nuevo Congreso, que se hará oficial el martes con varios litigios pendientes, entre ellos la vacante en el Senado del propio Obama, que todavía no se sabe quién ocupará.


Richardson renuncia

Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, se convirtió ayer en la primera baja del equipo de Gobierno del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, al renunciar a su designación como secretario de Comercio a raíz de una investigación que podría salpicarlo.
Richardson está en pleno centro de una investigación judicial que trata de determinar cómo una compañía que realizó contribuciones a sus actividades políticas logró un lucrativo contrato con el Gobierno de Nuevo México.
“Déjenme decir claramente que tanto yo como mi administración hemos obrado debidamente y que esta investigación lo pondrá de manifiesto”, aseguró Richardson en un comunicado divulgado por el equipo de transición de Obama.
Aun así, dijo haber concluido que la investigación obligaría a un “insostenible retraso en el proceso de confirmación”, ya que podría prolongarse, afirmó, durante semanas o incluso meses.
Añadió que, dada la gravedad de la crisis económica en el país, considera inoportuno pedir al presidente electo que retrase “el importante trabajo que hay que hacer”.
El diario The Washington Post informó el mes pasado de que un jurado de la ciudad de Albuquerque investiga si la compañía en cuestión obtuvo contratos del estado de Nuevo México por valor de más de $1,4 millones de forma irregular poco después de realizar contribuciones políticas a Richardson.
La pesquisa buscaría determinar si la oficina del gobernador instó a contratar los servicios de la firma CDR Financial Products.
Obama señaló en el citado comunicado que acepta la decisión del gobernador de Nuevo México con “profundo pesar”.
“El gobernador Richardson es un excelente funcionario público”, indicó el próximo inquilino de la Casa Blanca, quien insistió en que habría sido un valioso activo en su equipo económico.

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