¿Lleva PLN las de ganar?
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ANALISIS

No es culpa del PLN, tener una gran parte de la deuda política

¿Lleva PLN las de ganar?

Minoritarios enfrentan círculo vicioso: sin fondos, sin salida

 

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Al contar con la mayor parte de la deuda política, el PLN dispone de más dinero para promocionarse en campaña electoral.
La deuda política se ha convertido en una herramienta, que tiende a asegurar la reelección continua del PLN, tras el colapso del sistema bipartidista.
Mientras tanto, los demás partidos se encuentran en espiral para abajo, al tener menos participación en el mecanismo de las finanzas de las campañas.
El dominio del PLN le ocasiona a este partido otro tipo de retos, que militan contra su permanencia en el poder; sin embargo, el hecho de que tenga más recursos para las campañas, sigue siendo un factor importante.
Los resultados de la elección de 2014 dependerán de muchos factores, desde el carácter y el empeño de cada candidato, hasta el grado de satisfacción o frustración del electorado con el rumbo del país.
Sin embargo, un elemento importante, tiene que ver con la cantidad de dinero, que cada partido invierta en las campañas publicitarias.
En este contexto, el PLN se ha convertido en el único Goliat, ante unos cuantos David, cuya lucha es más difícil que la de su predecesor bíblico.
Dado que el PLN en 2010 recibió muchos más votos que cualquiera de los demás, contará con más del doble de los fondos de la deuda política, que cualquier competidor.
Lo mismo sucedió en la campaña anterior.
Al suponer que el PLN ganara las próximas elecciones por un margen significativo, tal como lo pronostican las encuestas realizadas hasta la fecha, contaría en 2018 con la misma gran ventaja, en lo que a fondos de campaña se refiere.
Con esos ingresos, el partido tiene mucho más dinero que los opositores, para invertir en la campaña, sea en publicidad en medios, o actividades públicas, que ayudan a reforzar su popularidad.
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No es culpa del PLN de que goce del círculo virtuoso —más deuda política tiende a generar más votos, que generan más deuda política.
Por el contrario, se trata más bien del fin del bipartidismo.
Durante casi la mitad del siglo, durante el cual Liberación Nacional competía con la Unidad Social Cristiana, cada uno de los dos partidos tendía a recibir un poco más o un poco menos del 50% de la deuda política.
Pero, el colapso del PUSC en las elecciones de 2006, puso fin a ese patrón.
El Partido Acción Ciudadana ese año logró sustituir al PUSC como el segundo gran partido en esos comicios.
No obstante, su subsecuente fragmentación, así como la debilidad del Movimiento Libertario, acompañada por el surgimiento de varios partidos pequeños, aseguró que el PLN cuente con muchos más recursos electorales, que cualquiera de sus competidores.
El dominio de Liberación Nacional le causa otros problemas.
Cuando un solo grupo político se hace tan grande, en comparación con los demás, se expone a más críticas.
También, podría hacerse más complaciente, de modo que una competencia dinámica pueda hacer incursiones importantes, en la mente colectiva del electorado.
Sin embargo, al suponer que haya una igualdad de condiciones para todos los partidos, el PLN seguiría con esa importante ventaja económica.
Para los demás partidos, la única solución ante estos números, sería el retorno al bipartidismo.
No obstante, esto requeriría una coincidencia en las políticas de ellos, que actualmente no existe, así como un líder capaz de unirlos, que todavía no ha aparecido.
En estas circunstancies, el PLN sigue aprovechando la enorme brecha en la asignación de la deuda política.

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Daniel Chacón
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