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Sala Constitucional desestimó que viole el derecho a la privacidad de las personas
Llamadas para ofrecer tarjetas por la libre

Momentos inoportunos, o insistentes llamadas de parte de una empresa que ofrece una tarjeta de crédito, es una situación que la mayoría de las personas han padecido al menos una vez en su vida.
Ante ello no habría defensa legal, puesto que la Sala Constitucional declaró sin lugar el recurso presentado por un ciudadano molesto por las constantes llamadas de empresas que le ofrecían este producto.
Por tanto, la única manera de evitar que los vendedores ofrezcan constantemente tarjetas por todos los medios es cambiando los contactos o tener mayor tolerancia ante este tema.
Para profundizar en el marco legal que regula la actividad, Francisco Obando, abogado especialista en normativa financiera del bufete Rojas Franco & Asociados, explicó que aún hay mucho por hacer en esta materia.

¿Violan o no los vendedores de tarjetas la intimidad de las personas al llamar a celulares?
Evidentemente la Sala Constitucional resuelve según el caso particular. Lo cierto es que la Sala ha reconocido ya la ampliación del ámbito protector del derecho a la intimidad, lo que surge como una respuesta al ambiente global de fluidez informativa en el que vivimos, garantizando el derecho fundamental de los ciudadanos a decidir quién, cuándo, dónde y bajo qué y cuáles circunstancias tiene conocimiento de sus datos. Sin embargo, el vendedor contacta a potenciales clientes a fin de ofrecer un servicio.

¿El número de teléfono no estaría protegido por la intimidad?
Habría que considerar los términos propios del fallo. Sin embargo, el derecho de autodeterminación informativa contempla principios a partir de que toda persona física o jurídica tiene derecho a conocer lo que conste sobre ella.
No obstante, si el número de teléfono es público y consta en las guías telefónicas no existiría lesión al derecho de intimidad.

¿Pero hay algo que se pueda hacer?
En términos reales es difícil. Las empresas que ofrecen tarjetas u otros servicios lo que hacen es una oferta, llaman a la persona sin compromiso. Depende de ella si acepta lo que le ofrecen e incluso, si atiende la llamada.

¿Una medida para que cesen las llamadas?
Lo veo complicado, porque su negocio es seguir ofreciendo el bien o servicio por cualquier vía. Incluso ahora están utilizando más el correo electrónico.

¿Alguna ley los limitaría?
Como una ley, realmente no. A partir de la Constitución se concede al ciudadano el derecho a estar informado del procesamiento de sus datos y de los objetivos que con esa información se pretende alcanzar, junto con el derecho de acceso, corrección o eliminación de tal información.
Pero si el dato es de conocimiento público, como pasa en la mayoría de los casos con los teléfonos, no veo una verdadera opción.

Daniel Chacón
[email protected]ublica.net
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