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Lunes, 25 de marzo de 2019



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Lilith, primer ángel de la guarda

Macarena Barahona [email protected] | Sábado 05 junio, 2010




Lilith, la primera mujer de Adán, según Evangelios Apócrifos, es la que inicia los derechos de igualdad y comienza la historia de castigos del patriarcado al cuerpo y el alma de las mujeres

Cantera
Lilith, primer ángel de la guarda

Según la tradición bíblica, todos tenemos nuestro ángel de la guarda que al nacer nos acompaña como el vínculo del paraíso perdido con nuestra vida terrenal.
Es Eva, la que según la tradición del Antiguo Testamento nos alejó del paraíso. Aunque ella, la primera mujer sea la madre de todos los seres. Es la buena madre y la mala por el castigo de la pérdida del paraíso. Más responsable de pérdidas y dolores, que de amor y ternura como madre.
En cambio Lilith, la primera mujer de Adán, según Evangelios Apócrifos, es la que inicia los derechos de igualdad y comienza la historia de castigos del patriarcado al cuerpo y el alma de las mujeres.
Lilith, según esta tradición, es condenada a convertirse en incubos y scubos que para la eternidad aterrorizaran los sueños nocturnos de los hombres, por el pecado de no permitir la dominación de Adán sobre su cuerpo.
Debe ser Lilith un ángel, un ángel de la guarda para las luchadoras de los derechos de las mujeres, para todas las mujeres que desean la libertad para sí mismas y para las demás. Porque en Lilith y su condena se encierran los misterios del origen de las desigualdades.
Y hablo de Lilith, de este perdido ángel, que conoció el paraíso, aunque no fue nuestra madre al igual que Eva, pero lleva la metamorfosis como arte divina en su cuerpo, y nos cuida en las noches, a las que rezamos por la dignidad de nuestro género.
Así explico, cuando me preguntan qué es el feminismo, porque el feminismo es una lucha política de mujeres individuales y de movimientos colectivos, siempre buscando mayores espacios sociales, religiosos, jurídicos, económicos, políticos y sexuales para las mujeres.
El feminismo existe fuera de las que arrojan su identidad y generalmente en el corazón de cada mujer, cuando piense a favor si misma o de otra mujer.
La lucha que inició la rebeldía de Lilith que, como ángel insurrecto, alumbra el corazón de las mujeres, de las que desean la igualdad, la libertad, es decir, de las feministas.

Macarena Barahona

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