Enviar
PLN retira apoyo a proyecto de consenso
Ley antitabaco se hace humo

Fuertes recriminaciones entre legisladores por entrabamiento de propuesta
El eventual acuerdo que existía para aprobar el nuevo texto de la ley antitabaco se esfumó de un soplido.
La bancada oficialista incumplió su palabra de aprobar, en la sesión de ayer, un texto de consenso, el cual se viene discutiendo desde hace más de dos años.
El freno que sufrió el proyecto molestó a las bancadas de oposición, donde se cuestionan a quién tratan de favorecer los diputados liberacionistas al dar marcha atrás a la iniciativa.
Por el otro lado, los verdiblancos se sacuden y acusan más bien que la iniciativa que se venía promoviendo era muy restrictiva e incitaba al contrabando de cigarrillos, por el alto impuesto que le aplicaba a este vicio.
El texto antitabaco que plantea la oposición pretende crear un impuesto de ¢400 por cajetilla de cigarro —¢20 por unidad— y declarar a Costa Rica libre de humo, por lo que prohibía fumar en bares, restaurantes y otros lugares de concentración masiva.
Asimismo, elimina todo tipo de publicidad y exige la incorporación de imágenes en las cajetillas con las consecuencias que produce el fumado a la salud.
“Estamos temiendo que la industria tabacalera esté tratando de presionar para evitar la aprobación de esta ley tan importante”, expresó Rita Chaves, presidenta de la Comisión y legisladora por el Partido Accesibilidad Sin Exclusión.
El texto sustitutivo presentado por los partidos de oposición fue rechazado en la comisión con los votos de Liberación Nacional como del Movimiento Libertario, mientras que la propuesta de los verdiblancos se discutirá la otra semana.
La propuesta verdiblanca se diferencia del proyecto que se consensuó, en que permite la publicidad en lugares frecuentados por adultos, el expendio de cajetillas de diez cigarrillos y el aval para que los reos puedan fumar en centros penales, “por salud mental”, dijo Luis Antonio Aiza, médico y diputado del Partido Liberación Nacional (PLN).
Adicionalmente los liberacionistas analizan la posibilidad de aplicar un impuesto menor a los cigarrillos, por el orden de los ¢200 por cajetilla, es decir ¢10 por unidad. Para ello pedirán el criterio de la Policía Fiscal y otras autoridades.
“Lo único que quiero es que no se promueva un eventual contrabando con cigarrillos de menor calidad que generen más problemas de salud”, agregó Aiza, quien aseguró no haber recibido ninguna presión de las tabacaleras y no aceptaría defender sus intereses.
Debido a que el Congreso ha demorado más de dos años en la aprobación de la normativa, varias empresas se han autodeclarado como espacios libres de humo, con el objetivo de satisfacer las exigencias y reclamos de sus clientes.
Entre ellas se encuentran Firestone, Liga Deportiva Alajuelense, Restaurante la Feria, Panduit, Irex Costa Rica y Budget Car Rental.
La creación del proyecto surge para facilitar la implementación del Convenio Marco de Control del Tabaco firmado desde 2008 por Costa Rica con la Organización Mundial de la Salud, donde adquiere el compromiso de establecer espacios públicos libres de humo.

Esteban Arrieta
[email protected]
Ver comentarios