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Frenará aumento si no hay recursos para financiarlo
Laura amenaza con vetar alza salarial a diputados
Postura de Liberación Nacional comienza a debilitarse con renuncia al aumento de Víctor Hugo Víquez, mientras algunos de sus compañeros se mantienen cautelosos
Movimiento Libertario, cuatro legisladores de la Unidad Social Cristiana y los dos evangélicos firmes en aprobar ajuste

Laura Chinchilla, presidenta de la República, amenazó este viernes con frenar el aumento salarial de los diputados, si no le comprueban que el país dispone de los recursos para financiarlo.
La mandataria fue enfática en que dada la situación deficitaria que enfrentan las arcas del Estado, no es procedente avalar un alza de este tipo sin saber de donde se tomará el dinero, y en que si los congresistas lo aprueban sin contenido presupuestario, ella “se vería en la obligación de vetarlo”.
A esta conclusión llegó Chinchilla luego de que durante la mañana de este viernes se reuniera con Viviana Martín, jefa de la fracción de Liberación Nacional (PLN) y quien defiende férreamente el aumento de ¢2,5 millones a ¢4,3 millones mensuales.
Mientras la verdiblanca se mantiene firme en su postura, sus compañeros de bancada en la Asamblea Legislativa comienzan a dudar. Algunos renunciaron al alza y otros se mantienen cautos en su decisión.
“No quiero tener una carga de estas en mi conciencia, yo no vine a procurarme un aumento salarial. Es una decisión personal, pero también hay un clamor popular, de mi familia y de la dirigencia de la provincia de Heredia. Quiero tener mi conciencia nítida”, dijo Víctor Hugo Víquez, legislador liberacionista.
La preocupación de Chinchilla por conocer cómo se financiará la cuestionada alza también es compartida por Guillermo Zúñiga, diputado del PLN y ex ministro de Hacienda, quien tras revisar los números del presupuesto legislativo habría quitado el respaldo al proyecto.
“El miércoles le solicité el fundamento técnico a nuestra jefa de fracción para revisar las cifras y llegué a una conclusión, que daré a conocer el lunes, porque ella me ha pedido reserva en este tema”, afirmó Zúñiga.
De esta forma, lo que inició como un sólido bloque a favor del proyecto con 45 diputados, se habría reducido en tan solo una semana a 37, incluyendo a Víquez y Zúñiga, lo cual le abre las puertas a la mandataria para vetar el alza en caso de que los parlamentarios insistan, ya que no contarían con los 38 votos necesarios para obviar la recomendación presidencial.
Ante los constantes cuestionamientos, esta semana la bancada completa del Partido Accesibilidad sin Exclusión, de cuatro diputados, y dos legisladores de la Unidad Social Cristiana (PUSC) echaron marcha atrás a sus pretensiones salariales, aduciendo en la mayoría de los casos arrepentimiento y pidiendo disculpas.
El aumento, en estos momentos, es defendido firmemente por cuatro de los seis legisladores del PUSC, 22 del PLN, así como por Justo Orozco de Renovación Costarricense, Carlos Avendaño de Restauración Nacional y los nueve del Movimiento Libertario. En esta última agrupación existe divergencia con su líder, Otto Guevara, quien mediante la red social Facebook expresó su descontento con el uso del mecanismo de la vía rápida para discutir el proyecto.
Asimismo, cuestiona que la iniciativa sea solo para aumentar los salarios de los legisladores y no una equiparación salarial para todos los miembros de los supremos poderes.
Las fracciones que avalan el alza anunciaron el viernes que una vez que el proyecto se apruebe en primer debate lo enviarían a la Sala IV para determinar si existen roces constitucionales. Además, anunciaron que buscarán recortar gastos en la Asamblea Legislativa para financiar su aumento, pese a que el edificio donde laboran se encuentra en mal estado y no dejan de quejarse de eso.
El ultimátum de la Presidenta concuerda con la opinión de expertos consultados por este medio, quienes consideran que es mejor alejarse de la fracción y no defraudar al pueblo.
“Si ella no tiene más salida que enfrentarse a su fracción debe hacerlo, pues es peor tener que lidiar con el descontento popular. La eventual disyuntiva con los legisladores sería menos grave que el enojo de la ciudadanía, que no le perdonaría en los cuatro años de gobierno, eso quedaría en la memoria colectiva”, aseveró Víctor Ramírez, politólogo independiente.

Esteban Arrieta/Natasha Cambronero
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