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Las finanzas en el cambio climático


El cambio climático involucra costos intangibles muy difíciles de medir, por lo que la determinación de la generación o destrucción de valor para las empresas es poco predecible.


Este es uno de los temas de los que he tenido la oportunidad de aprender en Costa Rica y en los que el país tiene gran adelanto, sobre todo en la conciencia colectiva de su importancia.
Lo más interesante es que hace cinco años, este tema ni siquiera era tomado en serio por muchas empresas; no obstante, los recientes fuertes huracanes y crudos inviernos, han llevado a las empresas a tomar decisiones que antes no habrían considerado y que en definitiva tienen un impacto en sus resultados y en las decisiones de inversión.
Recientemente los ejecutivos han tomado conciencia del peligro potencial que tienen los excesos de lluvia o nieve para los ejecutivos que viajan, así como el exceso de frío o calor para los empleados y los inventarios, por lo que han comenzado a aplicar planes de seguridad para los empleados y mejoras en las instalaciones. Lo anterior se puede evidenciar en algunos reportes financieros de los últimos trimestres.
De igual forma, los inversionistas han comenzado a tomar posiciones de cobertura ante posibles disminuciones en los precios de las materias primas por un eventual retraso provocado por cambios bruscos del clima.
Las empresas han tenido que invertir en la creación de ecosistemas que les permitan su sostenibilidad; como es el caso de la industria alimentaria, pero también en mejoras a sus fábricas y edificios para hacerlos más tolerantes a los fuertes inviernos y aumentos de temperatura; también las ha obligado a tomar medidas para disminuir el costo en la utilización de calefacción y sistemas de aire acondicionado, ya que por ejemplo el almacenamiento de productos perecederos se ha hecho más costoso en los últimos tres años por este concepto.
Por otra parte, tendencias nuevas como el tele-trabajo, se están haciendo cada vez más una realidad en los países nórdicos por esta razón.
Según un reporte del Consejo a favor de la Defensa de los Recursos Naturales (NRDC), el costo combinado de los daños por huracanes, las pérdidas del mercado inmobiliario y los costos del agua y la energía, representan menos del 1% en la actualidad, pero para 2025 se ubicará cerca del 1,5% del Producto Interno Bruto global, lo que en definitiva es un costo muy alto para la economía.
El problema con esto es que los economistas han comenzado a realizar cálculos financieros relacionados con los factores mencionados anteriormente, el problema es que no puede aplicarse como referencia solo el costo promedio ponderado de capital para las empresas o el costo de oportunidad financiero, ya que el cambio climático involucra costos intangibles muy difíciles de medir, por lo que la determinación de la generación o destrucción de valor para las empresas es poco predecible.
Como el lector puede haber inferido, este es un reto que apenas comienza y que puede generar mucho impacto en el mediano plazo.

Alfredo Puerta
[email protected]
Twitter @alfredopuerta

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