Laura Bonilla

Laura Bonilla

Enviar
Viernes 20 Enero, 2017

El Banco Central está tratando de convencer a los diputados para que de nuevo se permita financiar el déficit fiscal con endeudamiento externo, cuando ya se saben las distorsiones que esta oferta derivada de dólares traería en términos de una apreciación inducida del colón

Las pintas de 2017

Presidente de CADEXCO

El año que recién concluyó será recordado en la historia económica como uno con mayores cambios fundamentales y profundos.
En primer término, el resultado del Brexit en la Comunidad Económica Europea tomó por sorpresa al mundo en el tanto en que no era de esperar, que uno de los países que por tradición ha sido creyente en la filosofía de libre comercio y promotor de la unión de los mercados, como lo es Gran Bretaña, tomara la decisión de renunciar a los beneficios de las economías de escala con un tamaño de demanda de más de 500 millones de habitantes.
En segundo término, la reciente elección del presidente Trump en la mayor economía del mundo y el grado de incertidumbre que esto ha ocasionado, tiene preocupados a los mercados. Había una esperanza de que su discurso proteccionista, nacionalista, de restricciones arancelarias y no arancelarias al comercio internacional, fuese solo un elemento de campaña para ganar las elecciones. Sin embargo, los acontecimientos recientes donde evidentemente la influencia del nuevo Presidente de ese país ha tenido consecuencias de desvíos de decisiones del sector privado en cuanto al destino de sus inversiones y la generación de empleo como en el caso de Carrier, Ford y las amenazas a Toyota, lamentablemente no hacen presagiar buenos aires para la apertura, el comercio internacional y la promoción de la inversión extranjera directa.
El nerviosismo de los mercados y el grado de incertidumbre que se está generando, se ve reflejado en un efecto de depreciación de las monedas de los países que se considera serán perdedores en este nuevo ambiente y de apreciación, especialmente del dólar, considerado un activo de resguardo para muchas de las inversiones financieras del mundo.
De esa forma, estamos viendo pérdidas de valor históricas en el peso mexicano así como cambios a la depreciación en Colombia, China, el euro a pesar de los esfuerzos de los bancos centrales de esos países por moderar el ritmo de los cambios.
Como lo hemos venido advirtiendo, estas perspectivas más una aceleración del ritmo de inflación local por la ausencia de los efectos de choque de oferta que hemos tenido en el pasado y la recuperación del precio del petróleo, hacen presagiar una pérdida de competitividad relativa de precios de los bienes transables a los no transables.
En teoría, la variable de ajuste en los rendimientos y en el tipo de cambio real, debe ser un ajuste a la depreciación del colón que al menos compense este deterioro y permita que nuestros bienes y servicios sigan siendo atractivos a los ojos de nuestros compradores externos.
Lamentablemente, nuestra lectura de los mensajes recientes del Banco Central, es que de nuevo se quiere controlar estos ajustes e impedir que se den al ritmo que los fundamentales de la economía tildan, aceptando una mayor pérdida de divisas de las Reservas Monetarias Internacionales o bien tomando medidas poco ortodoxas como la modificación y fijación de las Posiciones en Moneda Extranjera de los intermediarios cambiarios. De igual forma, públicamente el Banco Central está tratando de convencer a los diputados para que de nuevo se permita financiar el déficit fiscal con endeudamiento externo, cuando ya se saben las distorsiones que esta oferta derivada de dólares traería en términos de una apreciación inducida del colón.
Esto nos hace como gremio del sector exportador, estar totalmente vigilantes a estas situaciones pues no podemos aceptar que el costo del ajuste económico se pase, así porque así, a la competitividad de nuestras exportaciones y que a su vez, los cambios necesarios en infraestructura, tramitología y reducción del gasto público no se estén dando con la celeridad que el sector productivo lo necesita. No abandonaremos nuestras posiciones en defensa de la competitividad de corto y largo plazo del sector exportador costarricense.