Lakers en un abismo
Kobe Bryant ha presenciado desde la gradería el triste espectáculo de su equipo en los últimos partidos. Su semblante lo dice todo. Archivo/La República
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Lakers en un abismo

Lesiones y mala gestión hunden al equipo angelino

Los Lakers se hunden partido a partido y comienzan a dejar números cada vez peores rompiendo algunos récords negativos de los que pocos quieren acordarse.
Desde los despachos, las malas gestiones que se han venido dando con los últimos años tienen cada vez más consecuencias, y a eso se suma que las lesiones tampoco han sido nada piadosas con el equipo angelino.
Los números de los Lakers son tan malos, que todo apunta a que necesitarán una reacción estratosférica para poder entrar en los playoffs, y hasta hace parecer más sencillo tirar todo sobre la borda y comenzar a pensar en la próxima temporada.
Contra su gran rival angelino, los Clippers, tocó fondo o por lo menos eso espera el equipo. Perdieron el viernes por 36 puntos de diferencia (123-87), la peor derrota de los oro y púrpura ante los Clippers, superando otro sonrrojante 125-94 registrado en febrero de 1992.
El resultado pareció una respuesta hacia la ausente estrella de los Lakers, Kobe Bryant, que hace apenas un mes comentaba: “quizás algún día Los Angeles será la ciudad de los Clippers, cuando yo ya me haya muerto, y cuando los hijos de mis hijos de mis hijos de mis hijos se hayan muerto”.
Eso los deja con diez derrotas en los últimos 11 partidos, lo que los coloca en la conferencia Oeste a siete juegos y medio de poder alcanzar los puestos de postemporada y en la división del Pacífico son cuartos a 11 juegos de los propios Clippers.
Cuesta abajo y sin frenos, desde abril de 2005 los californianos no acreditaban tan negro expediente. Fue la campaña posterior al descalabro del Palace of Auburn Hills, última vez que los Lakers acabaron la temporada regular lejos de los ocho primeros del Oeste.
Las razones pueden ser muchas, pero algunas saltan a la luz fácilmente. La mezcla de infortunio en forma de lesiones, Bryant, Steve Nash, Steve Blake, Jordan Farmar y Xavier Henry están fuera de acción. Aunque en el efímero regreso semanas atrás de Kobe no cambió mucho el equipo, sumaron dos victorias y cuatro derrotas en seis choques con él en el rectángulo. El canadiense Nash, ya con 40 años, poco podría hacer.
El equipo ahora camina por el orgullo de Pau Gasol, que por un momento estuvo lejos pero seguirá, y la insolencia de Nick Young, electrizante pero inmaduro como principal arma ofensiva. Se necesitan más piezas y de mayor calibre.
Los claros errores de cálculo desde los despachos y la ausencia de química entre los jugadores y su técnico, Mike D'Antoni, configuran un cocktail letal para una de las franquicias con más solera de la NBA y que vive sus peores momentos.

Dinia Vargas
[email protected]
@dvargasLR


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