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Tras primeros tres meses de gestión, sectores piden más acciones concretas a la Presidenta
Lado ejecutivo de Laura aún no sobresale
Entre sus aciertos destacan aprobación de crédito a infraestructura, aumento de fondos para educación y veto a salario de diputados
Entre sus yerros se le atribuye lentitud en la toma y comunicación de decisiones



Si Costa Rica fuese una gran empresa y Laura Chinchilla, presidenta de la República, ocupara el cargo de CEO, los accionistas e integrantes de la junta directiva conformada por distintos sectores, estarían un poco preocupados por el rumbo que lleva la compañía, por lo que en estos momentos, ya le estarían pidiendo mayor ejecutividad en sus acciones.
Después de tres meses en el poder, su mandato muestra parsimonia en la toma de decisiones que requiere Costa Rica, tanto en infraestructura como en minería, apertura energética y de telecomunicaciones, asuntos políticos y, más importante, en temas de seguridad, el que fuese su principal caballo de batalla durante la contienda electoral.
“La Presidenta mandó hacer una consulta con sectores para establecer una política de seguridad, pero los diagnósticos existen desde hace años, ya sabemos que faltan recursos, policías y reformas legales, así que para qué un nuevo análisis y esperar más tiempo, cuando lo que se necesita son acciones y proyectos concretos”, dijo Rogelio Ramos, ministro de Seguridad durante las administraciones de Miguel Angel Rodríguez y Abel Pacheco.
No obstante, en su corto arranque, la mandataria ha tenido aciertos al rescatar proyectos importantes para el país que por mucho tiempo estuvieron congelados.
Tal es el caso de la aprobación de préstamos para infraestructura por alrededor de $450 millones, el incremento del 6% al 8% del Producto Interno Bruto (PIB) para educación y el acuerdo entre Gobierno, porteadores y taxistas.
Si bien nadie duda de las buenas intenciones de Chinchilla, diversos sectores consideran que el periodo de ajuste y planificación ya debe terminar y confían en que con el paso del tiempo, los planes logren concretarse.
También ha quedado la impresión de que es necesaria una mayor comunicación de los planes que pretende desarrollar, con el objeto de valorarlos y poder pronunciarse con anticipación.
La mayoría de los problemas que enfrenta la Presidenta son heredados del gobierno anterior o bien, pueden ser producto de la lucha electoral incipiente que vive su partido, Liberación Nacional, que afectaría la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, principalmente con su bancada.
“El tema del aumentazo (salario de los diputados) ha empañado el arranque del gobierno, pero eso no significa que las cosas no puedan enderezarse. Hay una falta de olfato político, descoordinación entre el Ejecutivo y el Legislativo lo que ha generado roces, algunos de ellos innecesarios. El gobierno ha planteado en este tiempo los grandes temas por dónde quiere ir y podríamos decir que está en una etapa de acomodamiento”, manifestó Víctor Ramírez, analista independiente.
A continuación, un extracto de las diversas opiniones de empresarios, ambientalistas, analistas, ex ministros de Seguridad y otros.
Se consultó a la Presidencia sobre el arranque de los primeros tres meses, sin embargo sus voceros arguyeron que no se referirán hasta que se cumplan los 100 días de gobierno.


Natasha Cambronero/Esteban Arrieta
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