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Martes, 13 de noviembre de 2018



EDITORIAL


La visión que faltó en la frontera

| Sábado 11 agosto, 2012




Por falta de liderazgo nuestro país no solo se ha quedado atrás en infraestructura, sino también en incentivar el desarrollo de nuestras zonas fronterizas

La visión que faltó en la frontera

La ventaja que pareciera llevarnos Nicaragua en cuanto a desarrollar la zona fronteriza, no tiene por qué verse como un peligro o algo negativo, sino, por el contrario, un avance que puede beneficiar tanto al vecino del norte como a Costa Rica.
Los nicaragüenses están dando énfasis sobre todo al turismo y a los desarrollos industriales, y Costa Rica debería ver eso como un complemento a lo que se desarrolle de este lado de la frontera.
No debemos olvidar que el turista, especialmente el que realiza un viaje largo para visitar Centroamérica, puede sentirse atraído por conocer y disfrutar de varios países del istmo, debido a la cercanía, siempre y cuando cada sitio lo conquiste con sus particularidades.
Es ahí donde está la tarea pendiente de Costa Rica. Proteger los inigualables espacios de belleza y riqueza natural con que contamos y producir otros donde se muestre lo mejor de nuestra cultura en entornos donde no falten el confort y los servicios de excelencia. La educación y cordialidad del costarricense es un insumo importante en esto.
Sin embargo, se escuchan quejas por la falta de liderazgo de nuestro país que, en efecto, no solo se ha quedado atrás en infraestructura, sino también en incentivar el desarrollo de nuestras zonas fronterizas.
Los gobiernos no tuvieron la visión de impulsar un desarrollo como el que acabamos de sugerir en esas zonas a pesar de que hacerlo hubiera quizás, por ejemplo, evitado el problema de invasión a Isla Calero o la necesidad de emprender la construcción de la llamada Trocha como una emergencia nacional. En efecto, faltó liderazgo.
Las condiciones de los pobladores costarricenses en esa zona fronteriza, como lo señala una nota de este medio el viernes anterior, son precarias.
Ahí los lugareños deben enfrentar constantes inundaciones en la época lluviosa, algunos sitios cuentan con electricidad desde hace solo unos pocos meses, no tienen buen acceso a teléfonos públicos y aún menos a servicio celular, las opciones de educación para los niños se encuentran a varias horas a pie y tampoco hay ofertas de trabajo pues no hay empresas privadas desarrollando proyectos.
Esta falta de liderazgo, de visión, debe ser corregida. Los costarricenses que habitan esas zonas deben contar con buen acceso a salud, educación y empleo y eso solo se logra impulsando un desarrollo adecuado, de la mano con la naturaleza y con la cultura autóctona y extendiendo hasta ahí servicios públicos de calidad.