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Sábado 28 Agosto, 2010

La violencia en nuestros centros educativos

Es alarmante ver cómo hoy la violencia inunda la sociedad costarricense, volviéndose cada vez más aceptable y hasta apetecible y atractiva, reflejándose dicha actitud en el gusto de la población.
Es una realidad que en Costa Rica hay predilección por ciertos diarios impresos, programas de televisión, por deportes o semideportes que tienen altos niveles de agresividad, o por ciertos juegos de vídeo, entre otras actividades.
Evidentemente, todo esto provoca que nuestra niñez se encuentre hostigada por la violencia en diversos espacios (la casa, la calle, el estadio, Internet y hasta la escuela). Y por otro lado, ni que decir del ascenso de la violencia social (homicidios, inseguridad, criminalidad, violencia intrafamiliar).
Una particular y preocupante forma de violencia es precisamente la escolar, que es aquella que se produce en el ámbito de la escuela y el colegio.
Con frecuencia, la ciudadanía es enterada por los medios de comunicación de actos violentos que involucran menores de edad; situaciones en las que los protagonistas son alumnos de centros educativos que arremeten contra sus compañeros, profesores, directores o contra la propiedad. Estos alumnos violan las reglas, los límites, atentan contra los derechos de los demás y retan la autoridad en sus centros educativos.
La escuela, ciertamente, es un sitio violento aun cuando para algunos esto sea “normal” y urge que la sociedad tome conciencia en este sentido, ya que la ciudadanía no puede permanecer indiferente ante los actos de violencia o las agresiones de cualquier clase que se presentan en los centros educativos. No se puede obviar la gravedad de tales situaciones, porque los menores se agreden como forma de solucionar sus conflictos interpersonales y tal conducta agresiva va a influir negativamente en sus relaciones sociales y va a dificultar también su integración al ambiente escolar. Por esto resulta necesaria la intervención de la conducta agresiva en edades tempranas.
Sin lugar a dudas, la violencia escolar se ha convertido en uno de los principales retos del sistema educativo actual. Se trata de un fenómeno que debe ser abordado desde un enfoque multidisciplinario y en el que los profesionales de la salud mental, principalmente, deben aportar un esfuerzo para ayudar a los niños y adolescentes a no ser protagonistas de la cobertura mediática de noticias con una perspectiva amarillista e inadecuada, donde los medios de comunicación simplemente dan gran despliegue de una noticia obedeciendo a la lógica comercial.
El creciente fenómeno de la violencia escolar en el contexto costarricense, debe llevar no solo a la reflexión sino al análisis de sus causas, a la caracterización de sus manifestaciones, al abordaje práctico y metódico y a la mancomunación de esfuerzos para ofrecer a los estudiantes centros educativos seguros, donde primen la aceptación y el calor humano.

Shirley Garita R.
Directora de Atención Psicológica a Estudiantes, ULACIT