Enviar
Martes 1 Abril, 2014

Nuestro país ha dado muestras de madurez democrática y electoral para dar el paso a la modalidad abierta de elección de diputados


La manera de elegir diputados

Si como costarricense, el pago de mis impuestos se va a juntar con el del resto, para entre otras cosas, pagar el salario de 57 diputados, yo quisiera tener el derecho de elegir abiertamente a quien le doy el voto.
Quisiera votar, responsablemente, y asegurarme de que quienes discutirán las leyes de la nación tendrán la solidez profesional, intelectual, moral y ética para hacerlo con honradez.
Me gustaría votar por el que después de comparar sus propuestas con las del resto, crea es la mejor opción para afrontar las problemáticas de mi comunidad y tomar las mejores decisiones para la colectividad de mi país y que además comparta mis ideales como ser humano y ciudadano.
También, creo que todos, como costarricenses, merecemos una garantía de honradez, por lo que quisiera conocer también los antecedentes penales de quienes van a trabajar por el desarrollo y crecimiento de Costa Rica desde el Congreso.
Todo esto solo se logra a través una elección directa de diputados, mediante la cual, por así decirlo, los candidatos tendrían que “pulsear” el voto, pues primero deberán presentarse individualmente ante los electores y presentar ante sus comunidades un plan legislativo, lo que sin duda democratizaría aún más nuestros procesos electorales.
Nuestro país ha dado muestras de madurez democrática y electoral para dar el paso a la modalidad abierta de elección de diputados.
Aunado a esto, si elegimos a los diputados de manera directa y no de la manera actual, que es una lista cerrada que nos imponen los partidos, nos sentiríamos más satisfechos de la conformación de la Asamblea Legislativa, lo que favorecería a revitalizar la imagen de nuestro primer poder de la República, que no lo digo yo, sino las encuestas en general, viene a menos, en lo que a confiabilidad y prestigio se refiere.
La decisión está en manos de los diputados, quienes al ser jueces y parte en el asunto, podrían querer no hacer la reforma necesaria al Código Electoral y dejar todo igual. El tema tampoco se incluye dentro de la propuesta de reformas que la Junta de Notables entregó a la Presidenta Laura Chinchilla en enero del año anterior con el objeto de mejorar la gobernabilidad y que están en el Congreso. Así las cosas, la discusión debe darse en otros espacios.
Los diferentes partidos políticos de nuestro país están atestándose de gente joven, que conformará la nueva generación política de Costa Rica.
A raíz de que el tema no será abordado en el Congreso, al menos en el corto o mediano plazo, la discusión debe darse a lo interno de los partidos por estos sectores juveniles, para luego, buscar los puntos de encuentro y solventar las diferencias para juntos crear una propuesta mancomunada.
Al fin y al cabo, están entre estos jóvenes de todas las agrupaciones políticas, quienes nos pedirán el voto dentro de unos años, por lo que no se vale quejarnos y criticar a quienes resultan electos si al final tampoco se hace nada por intentar cambiar la forma en que se hacen las cosas.

Carlos Mora

Periodista