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La lectura “en la nube” transformará al sector editorial
Esta nueva modalidad permite acceder a una gran biblioteca virtual pero sin que se puedan descargar las obras

Las nuevas tecnologías han obligado a las editoriales a afrontar grandes cambios y, cuando aún la descarga de libros electrónicos da sus primeros pasos, llega el alquiler de libros en “streaming” o “en la nube”, un sistema que “transformará totalmente el modelo de negocio” del sector.
Así lo cree Manuela Lara, directora de Proyectos y Desarrollos de Santillana Negocios Digitales, que participó en un debate del Hay Festival de Segovia, al norte de Madrid, sobre esta nueva modalidad de lectura “en la nube”, que permite acceder a una gran biblioteca virtual pero sin que uno pueda descargarse las obras.
Organizado por CEDRO, cuyo presidente, Pedro de Andrés, ejerció de moderador, el debate contó también con las intervenciones del escritor Alberto Olmos, y de Javier Celaya, director de Dosdoce.com.
Ante la llegada de la lectura “en la nube”, que permite alquilar por un tiempo el acceso a los libros y hacerlo desde cualquier lugar, las editoriales “tendrán que reinventar el producto y los escritores tendrán también que adaptarse”. “Cambia la concepción del libro”, aseguró Lara.
En Estados Unidos, según comentó Javier Celaya, ya hay varias compañías que ofrecen este servicio, como “copia.com”. En Suecia nació el hermano del “spotify”, que es el “platify”, y en España funcionan ya algunas plataformas, como “24symbols” y Amazon.
“Todas estas plataformas ofrecen libros ‘en la nube’, que uno puede leer, anotar, subrayar, comentar en las redes sociales, pero no puede descargarlos. Hay que olvidarse del concepto ‘propiedad’”, subrayó el escritor y director de Dosdoce.com., a quien le gusta hablar de “los futuros del libro” porque “habrá varios modelos de negocios conviviendo entre sí”.
En algunas de estas plataformas hay que pagar una cuota mensual para tener acceso a la biblioteca virtual, pero hay también “una versión gratuita”, que Celaya cuestiona, porque pone en peligro los derechos de autor.
“La empresa te compensa con los ingresos que genera la publicidad, que son mínimos”, como él mismo ha podido comprobar con uno de sus libros que había sido leído por decenas de miles de usuarios y, sin embargo, solo había generado unos derechos de poco más de €3.
Para este nuevo modelo será necesario “inventar” cómo se regulan los derechos de autor, subrayó la directora de Santillana Negocios Digitales.
Frente al placer tradicional de la lectura en solitario, el sistema “en la nube” permite, si uno quiere, compartir opiniones en las redes sociales e incluso saber cuánta gente ha subrayado ya antes ese párrafo que tanto le ha gustado al lector.
Ese hecho “supondrá un cambio en los perfiles editoriales porque el editor tendrá información detallada de si el libro ha gustado o no”, dijo Manuela Lara.
“Y si en la nube hay tantos datos disponibles, ¿cómo se garantiza la seguridad del lector?”, se preguntó Pedro de Andrés.
“Nos tienen que garantizar a los lectores que nuestros derechos quedan protegidos. Ese tipo de plataformas tienen que ser reguladas como centrales nucleares”, afirmó Javier Celaya.
Alberto Olmos siempre ha concebido la lectura “como algo íntimo e individual”, por eso no ve “natural que todo el mundo se entere de lo que uno ha subrayado” y de los comentarios que suscita cada libro.
La ventaja, asegura Lara, es que “uno puede decidir cómo quiere leer, si en solitario o compartiendo opiniones con la gente”.
La modalidad de lectura “en la nube” tiene futuro, “sin lugar a dudas, sobre todo en libros técnicos y académicos, y en comunidades nicho, es decir, de gente que le apasiona un tipo de libros, como la novela romántica o la novela negra, y que montarán clubes”, comentó Celaya.
Los sistemas de lectura están cambiando, pero también lo hará, según Celaya, la forma de escribir. “Los escritores del siglo XXI escribirán solo en pantalla y serán consumidos también en pantalla”.

Segovia / EFE
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