Vladimir de la Cruz

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Miércoles 11 Diciembre, 2013

Los comunistas no apelaron a la lucha armada para recuperar su legalidad y las elecciones fueron su única opción


Pizarrón

La izquierda comunista 1949-1970

Como consecuencia de la Guerra civil de 1948, la Junta de gobierno proscribió por el Decreto No. 105 al Partido Comunista de Costa Rica (PCCR), a Vanguardia Popular y a cualquier denominación que adquiriera en el futuro. En 1949 la Asamblea Constituyente, siguiendo esa línea, estableció en el Art. 98 de la Constitución un segundo párrafo por el cual prohibía la existencia de partidos que por sus programas ideológicos, medios de acción o vinculaciones internacionales, tiendan a destruir los fundamentos de la organización democrática del país o atentan contra su soberanía.
Con estos dos instrumentos legales pusieron fuera de la ley y la participación electoral a los comunistas, organizándose y votando por ellos mismos. No se les quitó el derecho político a los comunistas de ejercer el voto, pero no podían hacerlo por su propio partido, obligándolos en la práctica a escoger entre las opciones electorales que se presentaban. En cierta manera esta situación se prolongó hasta 1974, cuando se eliminó el segundo párrafo del Art. 98, y se establecieron así las bases del bipartidismo tradicional, siendo uno de sus ejes principales el Partido Liberación Nacional (PLN) desde 1951.


Los comunistas no apelaron a la lucha armada para recuperar su legalidad y las elecciones fueron su única opción para ir ganando espacios democráticos de participación y eventualmente de representación popular.
En este periodo 1953-1969 varios partidos fueron prácticamente proscritos, entre ellos el Progresista Independiente de García Monge en 1957, el Alianza Popular Socialista en 1965 y el Bloque de Obreros, Campesinos e Intelectuales en 1969.
El triunfo de la Revolución Cubana despertó e hizo surgir nuevos grupos de izquierda en el país en la década del 60, que impactaron a los partidos tradicionales de donde se desprendieron dirigentes y personalidades que simpatizaban con la Revolución Cubana.
La pugna interna de entrar o no al proceso integracionista y al Mercado Común Centroamericano, enfrentó al PLN y a sectores de la oligarquía, encabezados por Mario Echandi, a quienes los comunistas apoyaron en 1958, porque también estaban opuestos a este proceso integracionista, lo que hizo que durante su gobierno se diera un periodo de libertades democráticas permitiéndole al PCCR abrir locales bajo la fachada de Centros Obreros de Estudios Sociales, y facilitando que para las elecciones de 1961-62 se pudiera constituir el partido Acción Democrática Popular que logró elegir diputado a Julio Suñol Leal, que jugó un papel importante en ese periodo.
Pasado el gobierno de Echandi, por el impacto de la Revolución Cubana, se volvió a la represión incluso proscribiendo periódicos como el Semanario Adelante, en el gobierno de Orlich.
La crisis internacional del café y luego del azúcar, que afectaba a nuestro mercado productivo, provocó que los gobiernos de J. J. Trejos (1966-70) y de J. Figueres (1970-74), le solicitaran a Manuel Mora actuar como agente comercial ante los mercados socialistas, situación que facilitó que en 1969 se pudiera inscribir al Partido Acción Socialista, con el cual fueron electos diputados Manuel Mora Valverde y Marcial Aguiluz Orellana.
Así, bajo estas coyunturas, la izquierda y los comunistas empezaron a tener espacios electorales, se crearon las condiciones para eliminar las restricciones legales y fortalecer la democracia política y electoral costarricense.
 

Vladimir de la Cruz