Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 7 Noviembre, 2012


Esto no quiere decir que no se ha avanzado en los últimos 30 años, pero es como que el sistema público ha contraído arteriosclerosis


La ingobernabilidad de Costa Rica

Ahora que el expresidente José María Figueres cita el problema de la “ingobernalidad” del país, algo que también llevó a la palestra pública durante su periodo constitucional, sería una buena coyuntura para determinar lo que se puede hacer con esta situación que deja a Costa Rica con poca capacidad de avanzar en el mundo globalizado. No hay necesidad de realizar una encuesta entre las siete personas vivas y que tuvieron o tienen “las riendas de la patria” en sus manos; todos pueden hablar ampliamente de lo difícil que es progresar y las frustraciones que vivieron en sus presidencias.
Muchas veces el público les culpa a ellos por los fracasos, y como normalmente ofrecen “tanto” en periodo de campaña (no conocen los problemas hasta que llegan al poder), no se puede criticar a los electores por sus opiniones. Esto no quiere decir que no se ha avanzado en los últimos 30 años, pero es como que el sistema público ha contraído arteriosclerosis. Hay varios puntos que se pudieran ver como parte de la campaña pública venidera:
1) La Constitución Política establece separación de poderes. Esta separación ha sido violada constantemente por el Poder Judicial en los últimos años, en parte porque los otros le han dejado, y en parte por el vacío que han dejado los otros poderes. Por ejemplo, el Poder Judicial no puede declarar que una ley es inconstitucional porque no siguió un procedimiento interno. Es imposible que sea así, y se debe a la práctica actual a legisladores y ministros mal preparados que han permitido que esto haya sido casi una norma.
2) El Régimen del Servicio Civil tiene que ser reformado, flexibilizado, y fortalecido. No es posible tener un gran grupo de personas que son inmovibles, que reciben alzas automáticas pagadas por el público contribuyente, y que no se pueden quitar u obligar a realizar sus funciones.
3) Los líderes de los “partidos” tienen que hacer acto de consciencia y tomar cuentas que la proliferación de estos está estorbando. Es más, creo que sería una maravilla si reapareciera el así llamado PLUSC. Señores, estas coaliciones para elegir un solo candidato presidencial no van a lograr resolver nada para el país, aunque pudiera asegurar que el PLN no regrese al Ejecutivo en 2014. Ya vivimos un año de gobierno de coalición en el Congreso, y vimos todos lo que ayudó esa aberración en cuanto al progreso de la nación. Se necesitan, como en todos los países con democracias maduras, dos partidos robustos, con percepciones diferentes del modelo país. Estos mantendrían disciplina sobre sus miembros y tendrían planes de acción listas al llegar al poder que impondrían.
Es seguro que tendrán los “notables” nombrados por la Presidenta Chinchilla o el propio expresidente Figueres en la “Propuesta País” que pronto presentará al pueblo costarricense más y mejores ideas de lo que expongo aquí. Pero si se pudiera llegar a algún tipo de consenso en 2013 para aprobar algunas de estas mejorías en el gobierno próximo sería el mejor año electoral en décadas.

Carlos Denton

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