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El sistema de salud de la Caja es admirado por casi todo el mundo por ser uno de los mejores. Urge ampliar su infraestructura instalada con la mejor y última tecnología y dotarla del personal necesario para acabar con la inhumanidad de las listas de espera


La hora de la verdad en la Caja

¿Qué hay que hacer con la CCSS además de pequeños ajustes?
El tema va mucho más allá de pequeños arreglos aparentemente encaminados por parte de la administración Chinchilla y de la Junta Directiva actual.
Por citar solo algunas cosas, diremos que los vaivenes en los ingresos por el cierre o apertura de algunas empresas, es algo que debe estar previsto por el departamento de finanzas con alternativas que equilibren la situación.
Esto es algo normal, que puede ocurrir en cualquier momento en el país, pero que no debe alterar el buen funcionamiento de la Caja si está bien dirigida.
Otros ajustes que se dice están encaminados, parecieran ser medidas para el control de aumentos salariales o pluses inaceptables. Muy bien.
Pero el problema financiero de la institución va mucho más allá. Exige también, y con suma urgencia, otras acciones que no deben seguir pospuestas o manejadas con la laxitud actual.
Es la hora de la verdad para poner en buen y justo funcionamiento una de las instituciones más importantes para los costarricenses y para el país, que define su progreso o involución.
Una de dichas acciones es transformar en eficiente y eficaz la acción de cobro que acabe de una vez por todas con la morosidad actual, cuya permanencia es responsabilidad de políticos y jerarcas de turno.
Es inaceptable que mientras muchas empresas pagan puntualmente sus cuotas a la Caja, algunas burlan la ley porque no lo hacen.
En algunos casos, incluso, se comete delito al quedarse algún patrono con el dinero que descontó a sus colaboradores, para pagos a la seguridad social, que luego no hacen. ¿Se actúa contra todos los responsables de ese delito?
¿Qué ha pasado además con el caso de millonarias deudas “perdonadas” por las más altas autoridades de la Caja al gobierno, como si fueran dineros personales cuando en realidad pertenecían a todos los asegurados?
Otra de las acciones urgentes es que pase a ser totalmente digital y centralizado el sistema de compras, que tanto ahorro podría significar a la Caja (y transparencia), como ha ocurrido en el ICE, por ejemplo.
Para eso tenemos ahí a una entidad que ha trabado duro y bien en eso que es Gobierno Digital. No hay en esto agua tibia por descubrir.
El sistema de salud de la Caja es admirado por casi todo el mundo por ser uno de los mejores. ¿Cómo podríamos calificar a los gobiernos que permitieron su deterioro? Urge ampliar infraestructura instalada con la última tecnología y dotarla del personal necesario para acabar con la inhumanidad de las listas de espera.
Dentro de pocos días tendremos una nueva administración, con una posibilidad de oro de devolverle a la Caja el funcionamiento de excelencia que su ley constitutiva previó desde el inicio.

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