Pedro Muñoz

Pedro Muñoz

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Jueves 3 Septiembre, 2015

Costa Rica puede más

La gran lección de Carolina

A finales de los 40, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, el estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos, tomó una decisión que transformó el pensamiento de sus ciudadanos.
Poseedores de una industria agrícola como base de su economía, el estado decidió apostarle a la creación de un Triángulo de Investigación en el que se involucraron sus tres universidades más importantes.
Los jóvenes se abocaron a explorar nuevas ideas y de allí surgieron inventos importantes, como medicamentos contra el cáncer y el lector del código de barras. Los campus universitarios se transformaron en zonas de progreso urbano.
“Esto cambió la perspectiva de cómo la gente se veía a sí misma”, contó Bob Geolas, presidente de Research Triangle Foundation, en un reportaje de C-Span (https://www.youtube.com/watch?v=4MGSOcK_M_M)
Costa Rica tiene su propia zona de progreso: la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH). Allí, 420 jóvenes de 33 latitudes (desde Mozambique hasta México, desde Sudáfrica hasta Argentina) innovan, desarrollan, trazan y generan ideas para convertirse en agentes de cambio impulsados por una filosofía: hacer del mundo un lugar mejor. Su programa de investigación se basa en tres objetivos fundamentales: estrechar el proceso de aprendizaje de los estudiantes, atender el manejo sostenible de la agricultura tropical y los recursos naturales, los beneficiarios y usuarios del programa son los productores y las comunidades de los trópicos.
Tener un centro de esa naturaleza en este país es una medalla al mérito. Allí, más que graduar profesionales con solvencia cognitiva, desde 1990 se preocupan por formar a los nuevos visionarios.
“Si en vez de valorar lo que tenemos, valoramos lo que somos, lo que podemos dar, seremos capaces de cambiar el mundo”, expresó en alguna ocasión el rector José Zaglul. Esa mentalidad es importante que “contamine” al resto de los instituciones educativas del país, para que las grandes ideas del siglo XXI germinen de Costa Rica hacia el mundo.
Así como Carolina del Norte dio un giro en su forma de producción, por medio de iniciativas similares —como las de la Universidad EARTH— Costa Rica puede dar el salto.

Pedro Muñoz