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Sábado 24 Agosto, 2013

La declaratoria de Monumento Histórico Industrial, del Taller de Carretas Eloy Alfaro, permitirá la conservación de una parte importante de la historia y desarrollo de Costa Rica


La Fábrica de Carretas de Don Lolo

La Fábrica de Carretas Eloy Alfaro, será declarada Primer Patrimonio Nacional Industrial, por Manuel Obregón, Ministro de Cultura, el próximo 28 de este mes a raíz de una recomendación de ICOMOS, una organización mundial para la protección de los edificios y monumentos históricos en todo el mundo.
En 1887, nació en Sarchí, Grecia, Eloy Alfaro Corrales, hijo de Pedro Juvenal Alfaro y Rufina Corrales y en 1921 selló su vida al lado de Tulia Castro Murillo. De este matrimonio nacieron siete varones y una mujer.
En 1923 don Lolo abrió su Taller de Carretas en Sarchí, el cual, desde hace 90 años se mueve con la energía limpia del río Trojas, en la producción de carretas de manera amigable con el ambiente.
Mi abuelo fue autodidacta y construyó el taller y la rueda hidráulica sin la ayuda de ningún ingeniero. A pesar de que don Eloy murió hace unos 25 años, todavía hoy en su taller se construye en promedio, una carreta por semana para el trabajo en el campo. Se reparan y repintan las carretas viejas. Una fábrica de carretas, en aquel entonces, era como tener hoy una fábrica de camiones. Don Julio Sánchez, abuelo del expresidente Óscar Arias Sánchez, compró en el Taller de don Eloy las carretas que utilizó para llevar su café al puerto de Puntarenas.
Fue el mismo Óscar Arias quien en su primera Administración declaró la carreta como símbolo nacional. Posteriormente, en 2005, la UNESCO, declaró el boyeo y la carreta típica pintada como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. En 2006, rodó por Sarchí la carreta típica pintada más grande del mundo, construida en el Taller de Don Lolo.
En razón de que antes las ruedas de carreta eran de una sola pieza o de radios y se pegaban en el barro, Don Lolo innovó desarrollando la primera rueda de cuchillas. Dos de sus hijos Fernando y Uriel, continúan aún hoy laborando, como lo han hecho toda su vida, en la fábrica de carretas de su querido padre, siempre empeñados en lograr la mejor calidad y el mejor sonido. La familia Cruz Rojas de San Ramón, opera desde hace unos años la fábrica.
La carreta representa la Costa Rica de nuestros abuelos honrados y trabajadores, quienes construyeron y nos heredaron un país que no podemos perder.
La declaratoria de Monumento Histórico Industrial del Taller de Carretas Eloy Alfaro, permitirá no solamente la conservación de una parte importante de la historia y del desarrollo de Costa Rica sino que además permitiría cumplir con el último deseo de don Lolo quien en su último suspiro de vida, anheló que esa gran rueda hidráulica de su amado taller nunca dejara de girar y que siempre sonara la música que producen las carretas al rodar por los caminos de Costa Rica…


Eloy Alfaro Altamirano (nieto)
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