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Domingo, 18 de noviembre de 2018



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La expansión estadounidense por fin se empieza a sentir

Bloomberg | Viernes 01 julio, 2016

El desempleo se ubica en un 4,7%, por debajo del 10% de 2009. Bloomberg/La República


 Junio de 2009 fue el final de una era: la caída económica más dolorosa desde que terminó la Gran Depresión de los años 30 y las heridas económicas comenzaron a sanar. El problema es que, para muchos estadounidenses, los últimos siete años no fueron una época de retorno a la prosperidad. Eso está empezando a cambiar. La recuperación de los Estados Unidos ha sido larga según los parámetros históricos, dado que las expansiones en la posguerra duraron en promedio solo cinco años desde 1945. Pese a ello, recién ahora está empezando a elevar los salarios, mejorar el poder de fijación de precios y fortalecer la confianza de los consumidores.
“Estamos avanzando, hemos tenido siete años”, dijo el gobernador de la Reserva Federal Jerome Powell. “Si podemos lograr algunos años más de avances a este ritmo, donde se está teniendo un crecimiento que, hay que reconocerlo, es lento, pero con 2% de inflación y un ajuste del mercado laboral, las cosas están mucho mejor que en 2012 y 2013, y yo quiero mantener esto”.
La mejora económica más marcada desde que terminó la recesión se produjo en el mercado laboral. El desempleo se redujo a menos de la mitad y ahora se ubica en 4,7%, por debajo del 10% de 2009. La semana pasada pidieron seguro de desempleo unas 268 mil personas, mientras que en la segunda semana de junio de 2009 lo hicieron 595 mil. Las ofertas de empleo han aumentado a más del doble.
La cuestión es que la mejora en el mercado laboral no siempre se percibió como beneficiosa: en algunos casos, las personas que perdieron puestos de trabajo calificados y bien remunerados tuvieron que aceptar trabajos de menor salario que no estaban a la altura de sus aptitudes. En el caso de las personas que se graduaron en los primeros años de la recuperación, un mercado laboral todavía difícil quizá haya dejado cicatrices permanentes.
Una tendencia que le quitó cierto brillo a la caída del desempleo fue la baja simultánea de la participación en la fuerza de trabajo. Si bien gran parte de la caída probablemente se deba a cambios demográficos, muchos economistas piensan que, al menos en parte, la caída fue ocasionada por quienes tiraron la toalla y, desalentados, dejaron de buscar trabajo.
Los salarios son otro factor que impidió que el crecimiento económico generara una sensación muy positiva en muchos estadounidenses. Las remuneraciones se estancaron luego de la recuperación. Pero últimamente han empezado a repuntar.
Esa tendencia podría continuar conforme la economía llegue al pleno empleo y las empresas comiencen a esforzarse más para atraer trabajadores. “Si bien gran parte de este período se ha visto afectado por la atonía del crecimiento, una baja productividad y el estancamiento de las presiones salariales, la economía está al borde de cruzar un hito importante en el próximo año”, escribieron los economistas Carl Riccadonna y Yelena Shulyatyeva.