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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


La economía en perfil bajo

Leiner Vargas [email protected] | Martes 03 mayo, 2011



La economía en perfil bajo


Al pasar de la niñez a la juventud de su mandato como Presidenta de la República se pueden perfilar mejor los rasgos del gobierno y su apuesta en lo económico. Consolidar las reformas estructurales ligadas al tratado de libre comercio y apuntalar las condiciones fiscales del Estado costarricense que permitan sostener la inversión social en educación e inversión en infraestructura, son esencialmente, la apuesta del actual gobierno. La visión es permitir que el sector privado dinamice la economía costarricense, sin mayor interés en una política industrial o tecnológica activa.
El acontecer económico de este primer año se ha mantenido bastante favorable a la estabilidad de precios, tanto la evolución cambiaria como la política monetaria han permitido un espacio para mantener la inflación a un dígito, sin embargo, el devenir no pareciera ser sostenible en las actuales condiciones. La política productiva es prácticamente nula y el crecimiento de la economía se hace depender de la evolución externa y de las inversiones, al igual que la creación de empleos se encuentra estancada por una economía que no termina de despegar.
Son reconocidos la persistencia y el desgaste político de la administración Chinchilla en la búsqueda de una reforma fiscal, que pareciera efectivamente necesaria, al menos desde el punto de vista de la estabilidad económica de corto plazo, aunque no tan solidaria como se plantea en sus enunciados. Del resultado de esta reforma depende el eje central de la política macroeconómica de la administración. Este segundo año es crucial para la misma, de lo contrario la sostenibilidad del sistema cambiario y las consecuencias macroeconómicas de un déficit fiscal en aumento podrían poner en jaque los logros en estabilidad económica de los últimos cuatro años.
En infraestructura el claroscuro persiste, la necesidad de una reforma estructural de la gestión pública se contrapone con la urgencia de obras pendientes que agobian a la sociedad costarricense. Quizás lo más lamentable es que se ha desinflado la estrategia inicial de apostarle en serio a un país verde e inteligente, la verdad es que se sigue careciendo de un esfuerzo renovado en afianzar la ciencia y la tecnología dentro de la estrategia y la política ambiental y energética han decepcionado a propios y extraños.
Pareciera entonces que el capital político de la administración Chinchilla debería no malgastarse en múltiples apuestas, por lo que será necesaria una clara dirección y liderazgo en este segundo año de gestión. En su conjunto la economía parece oscurecerse como los atardeceres de mayo y con los avatares políticos existentes en el Congreso lo económico pasa con un perfil bajo.

Leiner Vargas Alfaro
[email protected]