La Dama de Hierro de la natación
Katinka Hosszu, de 27 años, está arrasando en las piscinas de Río. GABRIEL BOUYS-AFP/La República
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La húngara Katinka Hosszu era la llamada a “conquistar” la piscina de Londres hace cuatro años, pero se terminó convirtiendo en una de las grandes desilusiones.

Primero, perdió la final de los 400 estilos cuando estuvo liderando hasta el ecuador de la prueba, y sucumbió ante el maremoto que provocó la irrupción de la joven china, de 16 años, Shiwen Ye, quien se colgó el oro con récord del mundo —4:28.43— incluido.
Incapaz de seguir la estela de Ye y de la estadounidense Elizabeth Beisel, la nadadora magiar se hundió por completo, sin fuerzas, ni tan siquiera para defender una medalla de bronce ante el ataque de la china Xuanxu Li. La húngara se queda fuera del podio.
De este golpe Hosszu no se repuso. Días más tarde la húngara ni tan siquiera logró entrar en la final de los 200 mariposa, mientras que en la final de los 200 estilos no pasó de la octava y última plaza.
Katinka Hosszu tocó fondo. No encontraba una razón para entrenarse, hasta que logró rescatarla su actual entrenador y marido, Shane Tusup.
Su plan muy claro, nadar, nadar y nadar. Ninguna competición es desdeñable, ninguna victoria es menor.
Piscina corta, piscina larga, mundiales, europeos, Copa del Mundo, circuito profesional americano, nada ha quedado fuera del alcance de la magiar.
“Los entrenadores son exigentes, pero él (Tusup) está a otro nivel. Da miedo”, dijo la estadounidense Jessica Hardy, quien entrenaba con Katinka en Los Ángeles, al New York Times.
Hosszu se ganó el apodo de “Dama de Hierro”, porque el razonamiento de Shane era que cuanto más eventos compita, la presión se le iría quitando y obtendría mejores resultados.
“Siempre le digo que si encuentra un entrenador que la haga mejorar, o si cree que lo que estamos haciendo no funciona y le parece que es tiempo de cambiar, tiene que decírmelo, porque entonces le daré paso al nuevo”, afirmó Tusup.
En Río llegó la prueba máxima y no ha decepcionado en el arranque. En la final de los 400 metros combinados no solo se llevó la medalla de oro, también estableció un nuevo récord mundial, 4:26.36.
Además, en los 200 metros combinados va por el mismo camino, ya está en semifinales y hasta impuso nuevo récord.
La húngara estará compitiendo también en 200 metros mariposa, 200 metros espalda y 100 metros espalda.


 



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