Bruno Stagno

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Lunes 13 Agosto, 2012


La Costa Rica de Lampedusa


No soy economista, pero un reciente estudio de HSBC Global Research (The World in 2050) me ha llamado la atención. Los resultados de este emprendimiento no deben tomarse con exactitud, sobre todo cuando pocos —Dean Baker, Wynne Godley, Michael Hudson, Nouriel Roubini, Robert Shiller y Didier Sornette, entre otros— previeron el descalabro económico de 2008 que estaba a la vuelta de la esquina.
Asimismo, estoy seguro que otras mentes más competentes encontrarán que la metodología empleada por HSBC para pronosticar el estado del mundo en 2050 tiene sus arbitrariedades y errores, pero las tendencias más que los resultados me han parecido interesantes.
Según el estudio, el producto interno bruto (PIB) de Costa Rica aumentará de $23 mil millones en 2010 a $124 mil millones en 2050 (ambas cifras en dólares constantes de 2000).
Asimismo, previendo un crecimiento demográfico bastante moderado, pronostica un ingreso per cápita (en dólares constantes de 2000) de $20.588 en 2050 contra $5.043 en 2010.
Si bien las cifras revelan un crecimiento nominal importante, lo triste del caso es que en términos relativos estaremos prácticamente estancados con relación al resto del mundo: ganaremos apenas tres lugares en PIB, pasando del puesto 78 al 75, y nos mantendremos en el puesto 50 en ingreso per cápita. Y esto si logramos acumular un crecimiento económico promedio del 4,38% anual.

Si buscamos consuelo, lo podemos encontrar en Centroamérica, donde con una excepción (El Salvador, que potencialmente ganará cuatro puestos en ambos frentes), todos los países pierden en términos relativos. Aun aquellos que avanzan relativamente en materia de PIB (Guatemala +1, Honduras +11), pierden en ingreso per cápita (Guatemala -14, Honduras -4).
De hecho, el estudio pronostica que el ingreso per cápita de Honduras en 2050 ($6.337) superará al de Guatemala ($4.826) en razón del mayor crecimiento demográfico del segundo. Panamá supuestamente perderá en ambos frentes (-1 y -3), ubicándose en los puestos 82 y 48 respectivamente, mientras que Nicaragua no figura en el estudio dado que aparentemente no se ubicará entre las 100 economías más importantes del mundo en 2050. Podemos encontrar otras fuentes de aún mayor consuelo en Argentina (-2 y -5), Cuba (-19 y -14) y Uruguay (-24 y -9) y en menor grado en Brasil (+2 y -9), República Dominicana (+1 y 0) o Venezuela (+2 y -17).
Vivimos en un mundo competitivo, pero resulta frustrante pensar que a pesar de nuestros mejores esfuerzos, manteniendo un crecimiento económico promedio del 4,38% anual hasta 2050, es probable —producto tanto de nuestras falencias como de los saltos cuantitativos de otros, que Costa Rica esté económicamente estancada con relación al resto del mundo. Como dijo Giuseppe Tomasi di Lampedusa: “todo será igual pese a que todo habrá cambiado… una de esas batallas que se libran para que todo siga como está”.

Bruno Stagno Ugarte