Enviar
La falta de controles


En repetidas oportunidades y en diversos espacios de la administración pública, ni siquiera cuando las buenas intenciones pasan a formar parte de las buenas acciones, los resultados no son realmente los que deberían ser. La clave de la mayoría de los fracasos, entre otras cosas, tiene un nombre que sobresale: falta de controles.
Y uno de los lamentables casos de falta de supervisión es el de las instituciones y los fondos destinados a brindar ayuda a los más necesitados de este país. Esos compatriotas que no logran de ningún modo tener lo mínimo necesario para su subsistencia en condiciones dignas.
Así lo refleja un reportaje de LA REPUBLICA de ayer, donde se explica que personas que sí tienen recursos están infiltradas beneficiándose de programas de auxilio social destinados a los más necesitados.
Un estudio realizado al respecto por la Academia de Centroamérica, revela cifras indignantes. Por ejemplo, mientras un 59,4% de los pobres no ha logrado tener un bono familiar, un 50,6% de “infiltrados” sí lo obtuvo.
La ayuda del Instituto Mixto de Ayuda Social para estudiantes de familias pobres, es destinada principalmente a personas que no califican dentro del rango de pobreza y similar situación se da con el transporte escolar en zonas rurales, que le llega solo a un 10,4% de estos mientras que disfruta de ese transporte el 26,5% de “colados”.
Hay 22 instituciones y más de 55 programas de lucha contra la pobreza en Costa Rica, pero no existen los procedimientos para evaluarlos adecuadamente por lo cual todo se queda en las buenas intenciones porque el flagelo de la pobreza sigue azotando sin piedad a los que se quedan por fuera del auxilio.
Como si esto fuera poco, la falta de controles para saber qué se está haciendo y a quiénes llega el auxilio, además de destruir a los pobres de esta sociedad, fomenta la falta de escrúpulos y la ausencia de solidaridad de quienes se aprovechan de recursos que no les corresponden.
Esta falta de controles, que constituye en sí misma un acto de incumplimiento de deberes de quienes pagados por la sociedad están ahí para ejercer ese control, los jerarcas y mandos medios, es, en gran medida, el origen de una Costa Rica con mayores brechas sociales.
Ver comentarios