Dyalá Jiménez

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Miércoles 8 Marzo, 2017

La ERA del compromiso con la igualdad

¿Haría un jugo de naranja con solo la mitad de cada naranja? ¿Usaría solo la mitad de sus acuarelas para pintar un cuadro? Claro que no… ¡qué desperdicio de recursos!

Al igual que en muchos ámbitos, en el arbitraje internacional hay un recurso subutilizado: la mujer. Según un estudio de 2013, bajo el amparo de las seis instituciones arbitrales más reconocidas globalmente, solo un 12% de los árbitros designados fueron mujeres, en promedio. Más allá de la perspectiva de derechos humanos, el descontar a la mitad de la población de la tarea arbitral tiene el problema de ser disfuncional, porque hay una cantidad enorme de mujeres que están preparadas para realizar este cometido. Ante la realidad del crecimiento de la demanda de arbitraje, es ilógico desaprovechar la creciente oferta de árbitros.
La baja cifra sin duda corresponde, en gran medida, a que los árbitros internacionales suelen ser personas en un avanzado estado de su carrera profesional, por la responsabilidad que conlleva determinar controversias (impartir justicia). Debido a que las mujeres empezaron a incursionar en este campo hace unos 20 años, hay un tema etario que sin duda influye en la subrepresentación de la mujer en los nombramientos arbitrales.
No obstante, ello no puede justificar completamente la baja cifra de participación de la mujer en calidad de árbitro/a. El problema es indudablemente multicausal y un factor ciertamente lo constituyen los prejuicios tradicionales que llevan a que la mujer sea subestimada en el ámbito profesional. También se puede deber a que el arbitraje es un reflejo de la participación femenina en las decisiones transaccionales. Si bien la mujer está involucrada en el diseño de los proyectos y contratos que se someten a arbitraje, según cifras de 2015, solo un 4,4% de los CEO de las empresas Fortune 500 son mujeres. En cuanto a abogados internos, la cifra aumenta a casi un 50%. Sin duda, se espera que estos números sigan aumentando.
Para combatir esta realidad, en el ámbito del arbitraje internacional un grupo de abogados de alto perfil, liderados por socios del bufete internacional Freshfields, inició un movimiento hace un par de años. Este movimiento es conocido como el Compromiso ERA, o the “Equal Representation in Arbitration (ERA) Pledge”. Al firmar este compromiso, las instituciones, los bufetes y los individuos nos comprometemos a tomar las medidas razonables que estén a nuestro alcance —y a incentivar a otros actores en el ámbito del arbitraje a actuar del mismo modo— para garantizar que, cuando sea posible:

• Los comités, los órganos de gobierno, y los paneles de discusión en el ámbito del arbitraje incluyan una representación equitativa de representantes femeninas.
• Las listas de posibles árbitros o presidentes de tribunales arbitrales facilitadas o consideradas por las partes, sus abogados, asesores jurídicos, u otros, incluyan una representación equitativa de candidatas femeninas.
• Los Estados, las instituciones arbitrales y los comités nacionales, incluyan en los registros y listas de árbitros que mantengan una representación equitativa de candidatas femeninas.
• Los abogados, árbitros, representantes de empresas, Estados e instituciones arbitrales designen una representación justa de árbitros femeninos, donde exista la posibilidad de hacerlo.
• Se preparen y hagan públicas estadísticas referentes al género en las designaciones de árbitros (discriminando entre designaciones hechas por las partes y por las instituciones arbitrales).
• Los profesionales de arbitraje con más antigüedad y experiencia presten apoyo, guíen e incentiven a las mujeres a conseguir nombramientos como árbitro y a realzar sus perfiles y práctica profesional.

Cabe aclarar que este movimiento buscará eventualmente la representación igualitaria en el arbitraje no solo en materia de género, sino también de etnicidad y de origen geográfico, para lograr que en el arbitraje las designaciones sean realmente por mérito y así perfeccionar nuestra profesión. En efecto, una encuesta de enero de este año conducida por el bufete internacional Berwin Leighton Paisner demostró que el 93% de los 122 profesionales que respondieron piensa que la pericia es una cualidad “muy importante” o “importante” en los candidatos para árbitros, seguida de “eficiencia”, con un 91%.
Solo cuando llegue a desaparecer este movimiento estaremos realmente satisfechas y satisfechos.

Dyalá Jiménez
DJ Arbitraje