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Miércoles, 22 de mayo de 2019



NOTA DE TANO


La Comisión de Arbitraje no cuenta con mano de obra capacitada

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 21 marzo, 2019

Pierluigi Collina: ¿se lo imaginan dándoles lecciones a nuestros silbateros?

Aarón Cruz se equivocó en una salida y le puso el balón en bandeja a Jimmy Marín para que fusilara.

Antes de que el mediocampista del Herediano apretara el gatillo, Alejandro Cabral lo derribó dentro del área. El árbitro Pedro Navarro, cerca de la acción, no pitó el penal.

Al portero de Saprissa no le pasó absolutamente nada. Igual se había equivocado semanas atrás, al regalarle dos goles al equipo de Guadalupe y, más bien, fue premiado con la convocatoria a la Selección Nacional, bien merecida por cierto.

Todo lo contrario a lo sucedido con el portero morado, al juez Navarro le cayó el planeta encima.

La defensa de Alajuela es un festival de equivocaciones. En todos los juegos meten los escarpines. Todos siguen jugando.

La excusa infantil es a la que apelamos la mayoría: son seres humanos y, como humanos, se equivocan.

Pero el asunto no lo entiendo.

En fecha reciente, el mismo Pedro Navarro fue castigado por la Comisión de Arbitraje por regalarle un penal a Limón, acción apretada entre Henry Cooper con Aubrey David.

¿Cómo la Comisión de Arbitraje castiga a Navarro con una fecha de suspensión y enseguida lo escoge para pitar el juego más incómodo de la siguiente jornada?

¿Qué criterios se utilizan?

Si Pedro Navarro es hoy el árbitro con mejor cartel y trayectoria del panel del que dispone la Comisión de Arbitraje, no debió ser suspendido o sancionado por el error en el juego Limón-Saprissa.

El comportamiento de sus superiores, debió ser idéntico al de los técnicos que no castigan a sus jugadores por los yerros en el terreno de juego. Desde luego que si un juez se sigue equivocando, pues se debe fumigar, porque su misión de dictar sentencia es de mayor trascendencia que la que cumplen los futbolistas en la cancha.

Entonces si don Pedro pitó mal en Limón y ahora pitó de nuevo mal en La Cueva, sus patronos deben meterlo en el congelador. No tiene sentido ni es lógico volverlo a castigar y dentro de un par de semanas nombrarlo para el juego más decisivo de la fecha. A eso nos referimos.

Todo apunta a que la Comisión de Arbitraje no cuenta con mano de obra capacitada, ni mental ni reglamentariamente. Entonces se debería hacer un esfuerzo e invertir en una serie de charlas dictadas por árbitros extranjeros retirados de primer nivel que enseñen “las trampas” que se deben poner en práctica para sacar adelante los encuentros.