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Sábado, 15 de diciembre de 2018



CANDILEJAS


Juguemos

Candilejas [email protected] | Viernes 03 febrero, 2017

Fotos: Shuttherstock


Adriana observa a su hijo Julián de dos años y medio. Este manipula un celular  y escucha y vuelve a escuchar una canción que le gusta mucho así como el video que la acompaña.

Para Julián es natural jugar por medio de un celular, si se lo prestan. Su cuerpo se mueve al ritmo de la canción mientras el ríe.

Adriana piensa “cuando yo era pequeña mi forma de jugar era muy diferente”.

Pero de un modo u otro “estamos diseñados para jugar durante toda la vida”, “lo opuesto al juego no es el trabajo, es la depresión” dice Stuart Brown, Presidente del Instituto para el Juego de Estados Unidos.

“El juego creativo es una actividad central en las vidas de los niños sanos”, “las cualidades únicas de cada niño se ponen en claro en la forma en que ellos juegan”, asegura Joan Almon, quien durante 30 años trabajó con niños pequeños, familias, y maestros en los kínderes Waldorf por todo el mundo.

La educación Waldorf , se basa en la filosofía educativa de Rudolf Steiner (1861-1925), austríaco doctor en filosofía, escritor, educador, artista, erudito literario y oculista,  fundador de la antroposofía, la educación Waldorf, la agricultura biodinámica, la medicina antroposófica y de la nueva forma artística de la euritmia.

Su pedagogía enfatiza el papel de la imaginación en el aprendizaje, esforzándose por integrar holísticamente el desarrollo intelectual, práctico y artístico de los alumnos.

El tema del juego es motivo de estudio actualmente por parte de profesionales de diversas áreas, porque los niños están inmersos, desde que nacen, en la oferta de entretenimiento que le hacen la computadora, el celular  y otros elementos producto del avance tecnológico de los últimos tiempos.

Pero…¿estará bien el juego únicamente por medio de dichos elementos o debería complementarse con otras formas de jugar que exigen movimiento, coordinación, imaginación, y habilidades manuales entre otros, como ocurría en épocas anteriores?

Para Joan Almon, a pesar de su importancia en el desarrollo saludable de los niños, el juego - en el sentido abierto y creador en que usa el término -  está hoy seriamente amenazado en muchos países. Se está sacando al juego de la vida de los niños por varias razones, dice, y menciona cuatro:

1. Los niños se han vuelto dependientes del entretenimiento electrónico y esto deja, fuera del horario escolar,  poco tiempo para inclinarse por el juego real.

Cada vez aumenta más la dificultad para que los niños construyan sus propias historias creativas en los juegos, debido a que su imaginación es predominada por lo que han visto en la pantalla.

2. Los programas de muchos jardines infantiles se focalizan tanto en la alfabetización, la instrucción numérica, y otros temas académicos que muchos niños ya no tienen tiempo para jugar en el kínder.

Se espera que infantes de tres y cuatro años de edad se comprometan mucho más en actividades tempranas de escritura y lectura que antes.

Y debido a que es difícil, aunque no imposible, evaluar a los niños siguiendo como criterio la forma en que juegan, a veces las evaluaciones se centran en cuántos pasos básicos en la alfabetización y numeración han alcanzado.

3. El espacio dedicado a los deportes y otras actividades organizadas para los pequeños aumentó en los últimos 30 años, empezando por el preescolar, de manera que tienen poco tiempo para sus propias actividades de juego libre, espontáneo.

El Dr. Alvin Rosenfeld, un renombrado psiquiatra infantil y del adolescente, descubrió la alta prevalencia de abuso sexual en los niños, en Harvard, en la década de 1970.

Fue uno de los primeros médicos preocupado por el decaimiento del juego y el tiempo familiar y dice que en los últimos 20 años el tiempo para las actividades deportivas estructuradas se ha duplicado, las actividades no estructuradas de los niños han decrecido en un 50%, las conversaciones en la casa se han vuelto menos frecuentes, las cenas en familia han disminuido en un 33%, y las vacaciones familiares se han reducido en un 28%.

“Hay mucha estructura en detrimento de las condiciones que favorecen la creatividad” dice la psicóloga Carmen Carrasco.

Según la investigadora Sara Smilansky, (Jerusalén, Israel, 1922-2006), dedicada a la psicología del desarrollo, los niños que muestran las mayores capacidades para el juego imaginativo social despliegan una mayor imaginación y menor agresividad, y una habilidad mayor para usar el lenguaje en el habla y la comprensión de otros.

 

Carmen Juncos y Ricardo Sossa

Editores jefes y Directores de proyectos

[email protected]


Fuentes: https://educaciondemocratica.wordpress.com, https://en.wikipedia.org/wiki/Waldorf_education