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COLUMNISTAS


Jugando a medias

Alejandra Esquivel [email protected] | Jueves 28 abril, 2016


 A pesar de todas las bondades que ofrece nuestro país al turismo mundial, estamos aún muy lejos de ver materializados esfuerzos significativos a nivel de seguridad

Jugando a medias

Con la espera de las vacaciones de verano de Estados Unidos y Europa, de donde recibe Costa Rica la principal afluencia de turistas, toman fuerza las noticias relacionadas con las ciudades y países más seguros o inseguros para visitar. Tan solo el martes anterior, leía un par de noticias muy contradictorias: en www.dailymail.co.uk se mencionaba a Costa Rica entre los diez lugares más seguros, pero ante un panorama más desalentador, otro ranking encabezado por Caracas, Venezuela, mostraba que nueve de las diez ciudades más peligrosas del mundo, son latinoamericanas.
Saber que Costa Rica está en la lista de favoritos y no en la lista negra, consuela, pero no alivia, pues el mapa mundial no está compuesto solo por Costa Rica y muy cerca nuestro hay mucha gente sufriendo opresión, angustia e infelicidad porque a sus gobiernos se les salió de las manos la seguridad de sus ciudades y países.
Es claro que el narcotráfico y las pandillas organizadas e incluso la sociedad civil que no ve otra salida que tomar la seguridad en sus manos, han provocado distorsión significativa a la dinámica de seguridad de países como Venezuela, México, Colombia, El Salvador… y es claro que nuestro país, aunque en menor escala, no escapa de dichos síntomas, con todo y que estemos en el ranking de los lugares más seguros en algunas noticias para viajeros.
Creo que a pesar de todas las bondades que ofrece nuestro país al turismo mundial, estamos aún muy lejos de ver materializados esfuerzos significativos a nivel de seguridad. Un amigo extranjero que vivió en Costa Rica hace diez años, está espantado con los sucesos que hoy se escuchan de nosotros más allá de nuestras fronteras.
No necesitamos enumerar una y cien veces lo que salta a la vista: el país claramente está en deuda con la evolución que se concibe para un país turístico. Hace poco viajamos fuera de Costa Rica y antes de vivir la experiencia temática del lugar, en paralelo, una de las cosas que más disfruté fue la experiencia en limpieza y la fascinante infraestructura vial de las ciudades; mientras que acá experimentamos tremenda suciedad en nuestra capital, atascos en la 27, pasos cerrados en la interamericana, una vía Cañas-Liberia vendida como de primer mundo que me parece muchísimo mejor que el resto de la infraestructura vial del país, pero no me parece exactamente de primer mundo, no hay que ir muy lejos, en tres horas estamos en Miami y veremos que aún estamos a años luz de esas autopistas… sin dejar de lado el tema que nos ocupa: una percepción de inseguridad que se ve traducida en hechos escalofriantes vista desde turbas rurales, deportivas, hasta sicariato puro.
Mi comentario de hoy sí da énfasis a la situación de inseguridad que se vive en el país, pero más allá de una queja al Gobierno que no se da por enterado de esta realidad, trato de hacer consciencia de cara al posicionamiento que tiene el país a nivel de turismo. Ya quisiera un país como Panamá, tener la imagen que nosotros tenemos en esta actividad económica; pero no estamos haciendo mucho por dar pasos de gigante para explotar positivamente una actividad económica que resulta “natural”… ¡Si tenemos buenos resultados sin hacer mucho, imagínense cuánto podríamos potenciar el país si nos tomáramos el tema en serio! Es absurdo que vendamos una cosa y sigamos jugando a medias.

Alejandra Esquivel