Jóvenes que ayudan jóvenes
La Fundación Acción Joven es liderada por Alejandra López, Ana Azofeifa, Valeria Ruiz y Francini Zúñiga. Gerson Vargas/La República
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Programa logra bajar deserción estudiantil

Jóvenes que ayudan jóvenes

Los problemas económicos son los responsables de que muchos jóvenes abandonen los estudios. La desmotivación pesa también en esta decisión.

Los problemas económicos son los responsables de que muchos jóvenes abandonen los estudios. La desmotivación pesa también en esta decisión.

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Para evitar la deserción, la Fundación Acción Joven lleva a universitarios y voluntarios a los colegios con más problemas para que sean los jóvenes mismos quienes expliquen el beneficio de continuar los estudios.
Durante un lustro, la deserción mantuvo una tendencia a la baja, pero en 2011 aumentó en secundaria, cuando 39 mil colegiales —el 11% de los matriculados—, no terminó el curso lectivo.
En 2010, la deserción fue de 10% y se desconoce el comportamiento de los estudiantes el año pasado, pues el MEP aún procesa los datos.
Desinterés, falta de recursos, malas relaciones con los docentes y sus compañeros, hasta embarazo y matrimonio, figuran entre las causas que hacen que muchos jóvenes no concluyan los estudios y se impongan como destino mayores dificultades para conseguir empleo, así como salarios bajos.
El MEP realiza esfuerzos para sostener más jóvenes en las aulas, la Fundación Acción Joven se sumó a la causa y ha logró buenos resultados en los colegios de San José, Guanacaste, Limón y Puntarenas, donde ha intervenido.
Esta organización promueve que estudiantes universitarios, como parte de su proyecto de trabajo comunal, ejecuten acciones que generen el arraigo de los alumnos en los centros de estudio.
A partir de la lista que tiene el MEP de los 100 colegios con mayor deserción de todo el país, se realiza un estudio para seleccionar colegios públicos situados en zonas de mucha vulnerabilidad social y se propone la meta de sacarlos de esa nómina. En este esfuerzo también participan empresas privadas de cada comunidad.
La ayuda se da en los niveles de sétimo y décimo, pues son los que más problemas presentan, según informes del MEP y el INEC.
Los sétimos, por el cambio, no logran adaptarse a ese paso de escuela a colegio, y los décimos porque muchos consideran que ya tienen edad para trabajar aunque no cuenten aún con bachillerato.
Hasta el momento, los resultados de este programa son buenos y los colegios Napoleón Quesada y Julio Fonseca de San José, el Liceo de Chacarita, el Colegio de Pacuare y seis de Guanacaste, comienzan a tener números positivos.
El secreto del éxito se encuentra en que los estudiantes hablen con franqueza sobre los aspectos que les disgustan y junto con los profesores y coordinadores del programa participen en la búsqueda de soluciones.
La creación de bandas, la programación de actividades artísticas y deportivas, visitas domiciliarias y las ganas de trabajar por los jóvenes pueden hacer la diferencia.
“Nos hemos dado cuenta de que los profesores tienen gran disposición, solo están esperando la ayuda para disparar ese entusiasmo por mantener a los estudiantes en las aulas”, dijo Ana Azofeifa, directora de operaciones de la Fundación Acción Joven.

Ana Cecilia Cruz
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