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Domingo, 16 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Jimmy Marín, arquitecto del ataque herediano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 06 diciembre, 2018

Marín lució imparable en el triunfo del Team. Facebook Herediano/La República

Jafet Soto le plantó a su colega, Luis Diego Arnáez en el juego de ida un 4-4-2, donde sobresalen en aspectos ofensivos el carrilero Keysher Fuller y los dos volantes por fuera, Omar Arellano y Jimmy Marín que reciben órdenes específicas de jugar bien abiertos, táctica muy usual en el Team desde los tiempos de José Sánchez, Esteban Ramírez y Elías Aguilar.

Como piezas de marca quedaron en la ida, Heyreel Saravia, Keyner Brown, Christian Reyes, Randall Azofeifa y un poco más libre, Aarón Cruz. En ataque el binomio Ortiz-Ruiz.

Interesante observar, cómo también Herediano utiliza como argumento ofensivo muy eficaz, los saques de puerta de Leonel Moreira.

Recordemos que en el partido en que el Team venció a la Liga 1-0, derrota que les costó a los manudos el primer lugar de la clasificación general en beneficio del Saprissa, el solitario gol lo gesta Moreira en un saque de puerta que peinó de cabeza Albert Villalobos, un señor delantero y remató a la red, José Guillermo Ortiz.

Esta misma acción se repitió unas tres o cuatro veces en el juego del pasado domingo y obligó tanto a Kenner Gutiérrez como a Luis Garrido, a detener a Ortiz con faltas muy cercanas al área, de enorme peligro con un francotirador como Azofeifa.

Sin embargo, las construcciones ofensivas del Herediano se montan básicamente sobre el talento individual de Jimmy Marín y a este detalle táctico tiene que ponerle especial atención el técnico Arnáez.

En la ida, Jimmy hizo lo que quiso con Allan Miranda y lo sobrepasó a su gusto y antojo por la franja izquierda del ataque del Team. Miranda es un defensa sólido, alto, fuerte, potente, pero nada veloz. Fue por velocidad que Marín se lo llevó y cada vez que el pimientoso mediocampista pisó zona caliente de la defensa eriza, provocó el caos.

Lo derribaron, lo bajaron, le cortaron los centros con desvíos al tiro de esquina, todo lo que provocó acciones de bola muerta en la boca de Patrick Pemberton que son cianuro puro.

En el fútbol moderno la bola muerta es hoy el 70% de las anotaciones y la Liga no puede darse el lujo de regalarle al Herediano tantas oportunidades. Si esto se repite en el Morera Soto, la cocinan.

La Liga no debería repetir con Miranda en la defensa derecha; Arnáez puede abrir a Kenner, al mismo Cubero, bajar a Guevara al lateral o poner a Orlando Galo en lo que podría ser su juego de despedida con el equipo.

¡Ese cráter hay que cerrarlo!

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