Iván Vargas: “Necesitamos más científicos ticos que inspiren a los niños”
El científco Iván Vargas posa junto al Stellarator, de los cuales solo hay diez en el mundo. Esteban Monge/La República
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El científico nacional Iván Vargas llegó al máximo escalón al que puede aspirar alguien en su carrera: ser miembro del Consejo Internacional de Investigación en Fusión (IFRC, por sus siglas en inglés).

El costarricense podrá colaborar desde el país con la institución, misma que asesora al Organismo Internacional de Energía Atómica, ente que regula las normas de seguridad nuclear a escala global.

Vargas también fue ganador del Premio Nacional de Ciencia y Tecnología Clodomiro Picado Twight en 2016 y uno de los artífices del primer disparo de plasma a alta temperatura realizado en Costa Rica.

Confeso admirador de Franklin Chang, admitió que se necesitan más costarricenses como el astronauta para motivar a que los niños estudien más carreras científicas.

El científico conversó con LA REPÚBLICA acerca de sus logros y lo que significa para él llegar a la institución más importante en el campo de la física.

¿Qué significa que un costarricense ocupe el máximo cargo en el Consejo Internacional de Investigación en Fusión?

Hablamos del máximo nivel hacia donde se debe llevar la investigación en fusión. Son de diez a 15 miembros en una comunidad de 20 mil científicos, así que ser parte de ese grupo es un honor.

¿Qué funciones tendrá dentro dicho consejo?

Lo primero sería definir la estrategia de cómo promover la cooperación científica en fusión entre los distintos países. También hay que fomentar la investigación y asesorar directamente al director del Organismo Internacional de Energía Atómica, que es el que impulsa el uso pacífico de la energía nuclear.

¿Qué lo inspiró para dedicarse a la física?

Yo vengo de una escuela de zona rural, en Concepción de La Palmera en San Carlos, donde había solo tres libros de ciencia y casualmente uno de ellos hablaba de fusión nuclear.

Gracias a esos libros yo empecé a plantear mis ideas y a preguntarme qué pasaría si un protón choca con un neutrón, entonces pienso que también es algo que ya llevaba, lo de ser científico.

¿Cuál es el rol de la energía nuclear en la vida diaria?

Hay que entender que la forma en que producimos electricidad hoy en día tiene limitaciones, como por ejemplo la hidroeléctrica. Ante mayor demanda de electricidad, no podemos convertir a Costa Rica en un lago gigantesco o llenarlo de paneles, por eso se hace necesario buscar otras alternativas renovables, como la energía producida a través de fusión nuclear.

¿Qué tan avanzado está Costa Rica en este campo?

Aún estamos en etapa de investigación, pero también lo es así a nivel mundial. La tecnología no se hace de la noche a la mañana, por ejemplo, en un celular hay cientos de años de conocimiento.

En Costa Rica empezamos a investigar la fusión en 2009, sin ni siquiera tener el equipo necesario para hacerlo.

Para la investigación en física nuclear, ¿qué significó el disparo de plasma a alta temperatura en 2016?

Cuando iniciamos con las investigaciones en plasma decidimos empezar por lo más difícil: el desarrollo del Stellarator, de los cuales solo hay diez en el mundo. Mis colegas pensaron que estaba loco, porque era muy complicado de hacer desde el punto de vista de ingeniería y no teníamos laboratorio, pero al final su diseño nos ubicó en el plano internacional.

Este logro significó un premio nacional en ciencia y tecnología para usted, ¿qué valor tiene en el plano personal?

Fue un reconocimiento a seis años de trabajo, de luchas burocráticas y convencimiento. Fue más que un premio a un logro científico, ya que desde que me enteré de su existencia, yo soñaba con ganarlo algún día, era una meta personal.

¿Considera que debería darse el mismo reconocimiento a un científico que a un futbolista en Costa Rica?

Desde luego. Si un niño, así como admira a Keylor Navas, tuviera un científico costarricense inspirador a quien seguir e imitar, llegará a hacer carrera científica. Es a partir de ese efecto cascada que se puede nutrir la comunidad científica, necesaria para el desarrollo de tecnología propia, la clave de países como Corea del Sur y China para estar donde están.

Tenemos un muy buen ejemplo con Franklin Chang, pero necesitamos muchos más científicos ticos que inspiren.

Científico de primer nivel

Iván Vargas ganó el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología en 2016

Nombre Iván Vargas Blanco

Edad 45

Profesión Físico

Formación académica Bachillerato en física, Universidad de Costa Rica; doctorado en física de plasma y fusión nuclear, Universidad Complutense de Madrid


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