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Sábado, 24 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


IVA y sus repercusiones

Natalia Díaz [email protected] | Jueves 04 julio, 2019


Los efectos del impuesto al valor agregado (IVA) no se ven pero se empiezan a sentir. La verdad es que el impuesto al valor agregado incrementa drásticamente los costos en la cadena de producción de una empresa; lo cual, en última instancia, afecta e impacta al consumidor.

Todos los servicios públicos van a aumentar de precio, pues tanto los costos directos e indirectos no fueron exonerados y, por ende, se trasladarán también a los usuarios finales.

Cuanto menor es el IVA, mayor es el consumo de bienes y servicios, mayor es la recaudación tributaria, menor es la evasión fiscal y mayor será el crecimiento económico.

Para dinamizar nuestra economía debemos pensar a mediano plazo una reducción de este impuesto.

En Panamá, desde el año 2010, el IVA es de un 7% sobre las compras. Al ser un impuesto relativamente bajo, nadie busca como evadirlo. Además, tienen un sistema de fiscalización hacendaria muy sui géneris: a la salida de los establecimientos comerciales y de servicios, hay inspectores vestidos de civiles que se identifican con carnets; le solicitan al comprador el tiquete de caja, y si usted no lo tiene, en el mismo acto lo devuelven al sitio donde realizó la compra. In situ, al dueño del local le realizan una multa de tres veces el 7% del valor de la compra por no extender comprobante, y al comprador la misma multa por no haber exigido el comprobante de la misma. Son opciones interesantes a consultar para aplicar en nuestro país.

Los ciudadanos, al final del cuento, seremos quienes llevaremos el peso mayor de la reforma fiscal con este impuesto indirecto; pues igual paga aquel de escasos recursos, que quien tiene mayor poder adquisitivo, de ahí la inequidad de este tipo de cargas tributarias.

Quizás, el efecto más dañino de este impuesto, y que no se ha valorado todavía, es la incertidumbre y eventual especulación con los precios. Es probable que muchos bienes suban su valor, no solo por el IVA sino por el factor especulativo del comercio, ya que muchos consumidores no se van a enterar de las alzas que decreten quienes los comercian. Como efecto colateral de este fenómeno puede ser también que se dispare la inflación. Observaremos de cerca este tipo de comportamientos en la economía.

Reitero mi propuesta. Debemos iniciar un descenso escalonado tanto del IVA como del impuesto sobre la renta para ir promoviendo la reactivación que tanto se requiere en la economía.