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Hay que invertir en equipos para que el ICE genere electricidad barata y desarrolle sus proyectos, además de ampliar participación privada

Invertir para generar energía barata

Si Costa Rica no invierte lo suficiente para generar energía barata, la factura a largo plazo irá aumentando. Hoy son urgentes todos los proyectos hidroeléctricos que se quedaron rezagados y definir un esquema de competencia privada en el mercado de generación eléctrica.
El tema de la generación de electricidad ha sido una preocupación constante en el ICE, que elaboró hace varias décadas los proyectos necesarios no solo para garantizar a los costarricenses electricidad suficiente, sino incluso para exportar.
Sin embargo la inquietud de sus expertos no contó con el necesario apoyo político y los planes quedaron sin poderse realizar en aquel momento oportuno.
No se le permitió al ICE invertir entonces, aun cuando era tan necesario. Hubo una corta mirada puesta quizás en otros intereses pero no la visión a largo plazo que el país necesitaba.
La consecuencia de ello es que hoy, tanto los costos como la urgencia son mayores. No obstante, se deben desarrollar los proyectos y a la vez permitir la participación privada que venga a complementar esa producción y a generar competencia.
De lo contrario, pagaremos precios más caros a futuro por la energía y esto afecta como sabemos el resto del costo de la vida.
En los últimos cinco años, como lo explica una nota de este medio el viernes anterior, ni se ha fortalecido suficientemente al ICE ni se ha ampliado la participación privada.
“Con una adecuada inversión en nuevas instalaciones, el ICE podría suplir las necesidades del mercado local a un precio competitivo, así como vender el excedente al resto de la región”, dice la nota. Sin embargo, la obra que conocemos como proyecto Diquís y que producirá 620 MW, se pospuso para que entre a operar en 2020.
Por otra parte, el proyecto de ley presentado por la actual administración para generación eléctrica, tampoco ha sido apoyado.
Parece claro que las actitudes no cambian. Todo gira en redondo, sin salida alguna. Mientras solo choquen entre sí los diferentes intereses, seguirán los costarricenses sufriendo las consecuencias.
Se necesita una sabia y desinteresada visión capaz de ver lo mejor para el país y eso consiste en este momento en no frenar las opciones existentes para que las cosas caminen.


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