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Invencible
Djokovic vuelve a vencer a Nadal y mantiene su invicto de este año

En menos de 15 días, el serbio Novak Djokovic volvió a ganarle una final al español Rafael Nadal, esta vez por la vía de la muerte súbita y tras un intenso partido que en su momento estuvo para cualquiera de los dos.
Esto sucedió ayer en la final del Torneo Sony Ericcson segundo Masters 1000 de la temporada.
Djokovic venció porque en el momento preciso aplicó lo mejor de su tenis, mientras su rival, más bien pareció quedarse sin combustible, cuando más lo necesitaba.
Para Novak, el triunfo significa ratificar un año que pareciese glorioso para él, puesto que no ha perdido un solo partido a lo largo de 2011, acumulando ya 24 victorias seguidas y su cuarto título en esta temporada.
El marcador del juego refleja lo intenso de este (4-6, 6-3 y 7-6 (4) ), para conquistar su cuarto título en esta temporada.
En el caso de Nadal, se puede decir que volvió a morir en la orilla, en el margen, y otra vez teniendo al alcance un título que nunca ha logrado.
A diferencia del duelo de hace dos semanas en Indian Wells, ambos jugadores mantuvieron el tipo durante todo el encuentro. Pelearon cada punto como si les fuera la vida en ello. El español adoptó una ventaja de 5-1 engañosa. Propiciada solo por la falta de tino del serbio. Djokovic tomó el pulso del encuentro y se apuntó tres parciales seguidos, para dejar en el aire el set, finalmente amarrado por Nadal, no sin sufrimiento.
Pero el número dos del mundo había adoptado un nivel del que no descabalgó hasta el final del encuentro. Sólido y con golpes más abiertos. También más agresivo. Se apuntó el “break” a la primera, para resguardarse en una ventaja de 3-0 que le facilitó el empate en el partido. Dominante en sus saques, seguro en su juego, se tornó un imposible para el número uno del mundo.
El tercer set fue parejo, pero con un 5-4 a favor de Nadal, el ibérico desaprovechó un 30-15 que prometía para más y le dio alas a un Djokovic que se lanzó a volar desde ahí.
En la muerte súbita Nadal asustó en el arranque, pero luego, con doble falta (su sexta de este juego) fue cediendo; la agresividad que quiso meter no estuvo aliada a la precisión, mientras que Djokovic puso las bolas donde tenían que ir y aunque con un 6-2 a favor, asustó un poco el 6-4 de un Nadal aferrándose a la vida, el serbio sentenció, se quitó su gorra, e hizo una referencia como diciendo, señores, soy el mejor.
“Ganar contra el mejor jugador del mundo en el tercer set es increíble”, dijo el jugador serbio nada más terminar el partido que duró tres horas y 21 minutos.
Djokovic se confirma así como el mejor tenista del momento y abre una interrogante sobre si será él quien se confirme en el protagonismo que poco a poco va dejando el suizo Roger Federer.

Luis Rojas
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