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Martes 28 Diciembre, 2010

Institucionalizar la Educación Ambiental

El Ministerio de Educación debe tomar la Educación Ambiental en sus manos. Incluirla en los programas de escuelas y colegios para que los mismos tengan un mayor y mejor efecto.
Hay instituciones, públicas o privadas, que pueden tener programas de educación ambiental. Sin embargo, los esfuerzos en ocasiones se pierden por falta de personal o por falta de apoyo que pueda multiplicar los conocimientos expuestos por los profesionales en una charla o conferencia.
Los programas educativos deben ser cambiados para lograr tal objetivo. El Ministerio de Educación debe tener una Dirección específica de Educación Ambiental, la cual debe convertirse en el ente coordinador de los programas educativos ambientales, no solo dentro del Ministerio de Educación, sino también en las distintas instituciones donde puedan realizarse programas de concientización, para lograr un cambio de actitud de la población con relación a los recursos naturales y el ambiente en general.
Las instituciones que actualmente tienen programas de este tipo pueden ayudar al Ministerio de Educación, dando entrenamiento a sus profesores y redactando folletos a utilizar en los distintos niveles.
Creemos que existe algún grado de preocupación por lo que ocurre en el ambiente. Esta coyuntura debe ser aprovechada por el Ministerio de Educación.
Sueño con masificar la educación ambiental. Sueño con erradicar el analfabetismo ecológico en el mundo del nuevo milenio.
La educación ambiental debe llegar a convertirse en un pilar de cualquier política ambiental. Pero debe ser una educación coherente, lógica y realista. A la niñez y a la juventud no hay que enseñarle a defender el entorno con el hígado o el sentimiento. Toda decisión que se tome debe sustentarse en valores que integren lo ambiental con lo social y lo económico, pues la solución de los problemas ambientales pasa por las soluciones de problemas socioeconómicos.
Los parques nacionales deben abrirse a la niñez y a la juventud. Deben ser totalmente gratis. Deben promoverse campamentos y clases al aire libre en épocas de verano y vacaciones. Los niños y la juventud deben conocer a la naturaleza. No podemos amar y defender algo que no conocemos. En cada sendero de nuestros bosques debe estar la huella de un niño y un joven.
Propongo, en el nuevo siglo, democratizar la naturaleza. Esto se puede lograr con el apoyo del gobierno, los consumidores, y las empresas. Inundemos los Parques Nacionales y reservas con niños y jóvenes porque ahí está el conocimiento y la verdad. No la tengamos como un escaparate para el turismo extranjero.
Esperemos que más personas se unan y que democratizar la naturaleza sea su propósito para el nuevo año.

Alexander Bonilla Durán