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Inseguridades

Claudia Barrionuevo [email protected] | Lunes 14 abril, 2008


Inseguridades

Claudia Barrionuevo

No soy la única sorprendida por la designación de doña Janina del Vecchio como Ministra de Seguridad: mucha gente ha manifestado la misma sorpresa.
También me asombraron sus expresiones de alegría al enterarse de que había sido nombrada a la cabeza de esa cartera: parecía la emocionada ganadora de un importante concurso, no la encargada del Ministerio más difícil de este gobierno.
A la inseguridad ciudadana —que parece haberse ido de las manos de todos— hay que sumarle el narcotráfico —con manifestaciones en múltiples versiones: lavado de dinero, sicariato, corrupción—, el tráfico de mujeres —y la prostitución infantil que no cesa— y las aparentes relaciones de las FARC con algunos políticos.
Esos son los tremendos problemas que deberá enfrentar la señora Del Vecchio
Distinguida académica con amplia trayectoria en la Universidad de Costa Rica y en importantes puestos públicos, doña Janina expresó que el Ministerio de Seguridad y Gobernación no requería grandes conocimientos en ese campo.
Nueva sorpresa. Yo creía que sí. De hecho, afirmar que doña Laura Chinchilla no sabía nada del tema cuando estuvo al frente de esa cartera no es real: la actual Ministra de Justicia se especializó en reforma judicial y de seguridad pública.
Es posible que sea cierto lo que la Ministra designada expresó en su primer discurso en el acto de graduación de la Escuela Nacional de Policía: la percepción de la inseguridad que tenemos supera la realidad. Pero esa percepción existe y una sensación popular, un sentimiento colectivo es muy difícil de modificar.
En cadena nacional de televisión, don Oscar Arias planteó que si bien doña Janina no cuenta con experiencia en el ramo, sus antecesores tampoco. Está convencido de que si hubiese designado a un hombre todos estarían más conformes.
No lo creo. Ante el estado de inseguridad real o percibida, todos esperábamos a una experta o experto.
Sin embargo el caso no es aislado: la crisis entre Ecuador y Colombia provocó un remezón en las autoridades militares del primer país. Rafael Correa, presidente del Ecuador, acaba de nombrar el cuarto Ministro de Defensa desde que asumió el poder el 15 de enero de 2007. Al igual que don Oscar, el señor Correa decidió nombrar a alguien de su absoluta confianza y designó a su secretario personal, Javier Ponce, quien fuera articulista de los diarios El Universo y Hoy.
Soy mujer, mi pelo es de tres colores —como el de doña Janina— y soy articulista como don Javier. ¿Podría ser considerada una candidata para asumir el Ministerio? No. Me da miedo. Mejor se lo dejo a los expertos.
Volviendo a la seriedad que amerita el tema —y sobreponiéndose a tanto asombro— hay que reconocer que la casi ex diputada es una mujer muy valiente. Le deseo la mejor de las suertes en su gestión y espero que pueda cumplir tan difícil tarea. De lo contrario —y parafraseando nuevamente a don Fernando Berrocal—, ¡que Dios nos coja confesados!

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