Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 27 Marzo, 2015

No todas la inversiones turísticas en nuestro país han sido planteadas de una manera favorable hacia la ecología


Entre cielo y tierra

Innovación social

La apuesta de Costa Rica hacia la sostenibilidad ambiental como base fundamental de la proyección de su imagen internacional ha sido un claro acierto.
Este posicionamiento ha ayudado a nuestro país a levantar una robusta industria turística, que a la vez ha traído beneficios para la misma preservación del patrimonio ecológico en los casos de buenas prácticas.
No todas la inversiones turísticas en nuestro país han sido planteadas de una manera favorable hacia la ecología, y por ello se debería buscar un alineamiento de todo el sector con el fin de que se fortalezca una visión verde.
Recientemente, una correlación demostró que las playas con mejor calidad de agua y limpieza son las que están bajo el amparo de hoteles con una sólida responsabilidad social.
Para la sostenibilidad de este modelo turístico es necesario que los objetivos ecológicos estén alineados a los de las inversiones, para que tanto el país como los inversionistas puedan favorecerse de los réditos de ser un destino con altos estándares ambientales.
Este esquema de participación pública y privada, no solo se circunscribe a los temas de la preservación de la naturaleza, pues para que pueda estar protegida también se requieren buenas condiciones de vida en las poblaciones alrededor.
Otra interesante relación de variables ha demostrado que las poblaciones alrededor de parques nacionales son las que muestran índices de pobreza más altos.
Esta situación es contradictoria, si tomamos en cuenta que las reservas naturales son el polo de atracción más importante de la primera fuente de ingreso del todo el país.
Lo que existe en este caso es una clara desconexión en los propósitos nacionales y comunitarios. No se ha impulsado un encadenamiento productivo adecuado para vincular a los poblados alrededor de los parques nacionales como un eslabón de los servicios turísticos que se ofrecen.
Aquí también hace falta una mayor cohesión de programas que incentiven las iniciativas de responsabilidad empresarial hacia las comunidades menos favorecidas alrededor de zonas turísticas de alto interés.
Esta vinculación entre Gobierno, empresas y comunidades es sin dudas el modelo sobre el cual Costa Rica tendrá un mejor futuro de desarrollo sostenible y proyección internacional.

Luis Alberto Muñoz Madriz
@luisalberto_cr