David Gutierrez

Enviar
Martes 27 Noviembre, 2012


La inmunidad que se da en el recinto legislativo no le permite a una diputada subirse encima de una patrulla de la policía, o alegar que es “inmune” para que no la bajen los policías 


¿Inmunidad, ignorancia o vulgaridad?


Hace un par de semanas cerca de la CCSS se presentaron hechos deplorables por parte de varios manifestantes y, sobre todo, de varios diputados que participaban en un bloqueo de la vía pública. Independientemente de la legitimidad de sus peticiones o demandas, lamentablemente procedieron a bloquear la calle como forma de presión. Una vez más: congestión vial, pérdida de tiempo, negocios frustrados y desesperación.
El Gobierno cumplió con su deber y respondió a la solicitud de la mayoría ciudadana al desalojar la vía, garantizando el derecho constitucional de libertad de tránsito.
En los días posteriores a tan triste espectáculo, se dio una serie de manifestaciones muy negativas para la institucionalidad y democracia.
En primer lugar, un desconocimiento total de los diputados sobre el concepto de inmunidad legislativa.
Una cosa es inmunidad, otra es impunidad.
La inmunidad está establecida en el artículo 110 de la Constitución Política, el cual señala que los diputados no son responsables por las opiniones que emitan en la Asamblea Legislativa, con el fin de librarlos de presiones externas mientras tramitan los proyectos de ley.
Pero esta inmunidad que se da en el recinto legislativo no le permite a una diputada subirse encima de una patrulla de la policía, o alegar que es “inmune” para que no la bajen los policías.
¿Y la división de poderes? ¿Y el interés general? Más que nadie, los diputados deben cumplir con las leyes y no estar por encima de estas. ¡No pueden delinquir ni actuar a su antojo!
En segundo lugar, resultó lamentable la falta de respeto de los diputados hacia la autoridad policial. Aunque sea difícil de creer, un legislador tiró del brazo a una mujer policía y la hizo caer. ¿Cómo pretender que otros gamberros los respeten si ni siquiera los diputados lo hacen?
En tercer lugar, la falta de empoderamiento hacia la autoridad. Además de que debemos promover el respeto por esta, también tenemos que empoderarla. Es decir, tenemos que brindarle las armas y los medios para que la Fuerza Pública pueda hacer su trabajo cada vez mejor. ¿Será convocar a conferencias de prensa para anunciar denuncias la mejor forma de hacerlo?
¿Cómo se sentirá un policía, quien además de arriesgar su integridad física debe limitarse a recibir piedras y palos sin poder hacer nada porque lo denuncian?
Finalmente, el respeto a la soberanía. ¿Creen estos diputados que su investidura les permite incitar a la violencia, bloquear las calles, atacar policías, abusar de activos policiales, y luego simple e indebidamente, alegar inmunidad legislativa?
Pareciera que quieren ganar en las calles lo que perdieron en las urnas…
Luego se preguntan por qué el desprestigio de la Asamblea Legislativa y la desilusión con la democracia. Bien hecho por parte de la Fuerza Pública, tenemos que desterrar el vicio de la obstrucción de vías.
La gradería de sol se quedó corta.

David Gutiérrez

[email protected]