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Proyecto inmobiliario residencial se ubica en finca de 150 hectáreas
Inicia ambiciosa construcción en Playa Grande
Propiedad, de la empresa Inversiones Lobositz, tendrá inversión en primeras dos fases, de $5,5 millones

Un ambicioso proyecto inmobiliario de 20 etapas ya inició su desarrollo contiguo al Parque Nacional Marino Las Baulas, en Guanacaste.
Ventanas de Playa Grande, como se denomina el complejo, se ubicará dentro de un terreno de 150 hectáreas. De estas solo se construirá la mitad.
El proyecto es producto de la firma Inversiones Lobositz de la cual el español Santiago Beneyto Lantero, es socio e inversionista, además de un grupo de norteamericanos y otro costarricense liderados por el nacional Carlos Hernández Aguilar.
La primera etapa, cuya construcción ya se encuentra en marcha, consta de 26 lotes de 5 mil metros cuadrados (m2) cada uno para construcción de viviendas.
A pesar de que la empresa en este momento no ha terminado de construir la calle, colocar acueductos y electricidad, ya están vendidos ocho lotes y en dos de ellos sus propietarios ya elaboran planos y mantienen conversaciones con la Municipalidad de Santa Cruz para obtener los permisos de construcción de sus viviendas.
Esta primera etapa se desarrollará en 13 hectáreas y tiene una inversión aproximada de $2 millones, sin contemplar el costo del terreno. El valor de los lotes oscila entre $100 mil y $300 mil aquellos con vista al mar.
Dependiendo del comportamiento de las ventas del proyecto, se irán realizando las siguientes etapas. Por el momento está planeado comenzar la construcción de la segunda fase en 2012. Se trata de un condominio de 40 unidades habitacionales entre apartamentos y casas con un promedio de 100 m2 cada una. La inversión de esta segunda etapa es de alrededor $3,5 millones.
Javier Castañeda, gerente general del proyecto prefirió no revelar el monto por el cual la firma Inversiones Lobositz adquirió hace cinco años la finca donde se construye Ventanas de Playa Grande.
El proyecto cuenta con la viabilidad ambiental de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental y sus socios aseguran estar comprometidos con el cuidado de la zona.
Prueba de ello es que las casas que se construyan en la primera etapa deben regirse bajo la figura legal Servidumbre ecológica, la cual regula el estilo de la arquitectura, el uso y exposición de materiales de la construcción y establece medidas para controlar el impacto sobre el medio ambiente.
Una de ellas es que las casas dentro de esta primera etapa no pueden tener tanque séptico, en su lugar deben contar con su propia planta de tratamiento para las aguas negras.
En términos generales se espera que una vez finiquitado el desarrollo, este tenga alrededor de 500 unidades habitacionales. Lo anterior tomando en cuenta las casas, apartamentos y el hotel que se planea construir.

Vanessa Chaves
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