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Inglaterra debe demostrar que es segura
Zona de guerra urbana requiere arreglos para evitar impacto a Olimpiadas
La voz oficial del Reino Unido describe la situación actual del país como víctima de disturbios injustificados y criminales. Antecedentes apuntan a que las protestas podrían ser una consecuencia de choques culturales o un creciente malestar general por los recortes en agendas como educación, realizados por el conservador primer ministro David Cameron.
Independientemente de cuál sea el verdadero trasfondo de las protestas en el Reino Unido, las autoridades saben exactamente cuánto tiempo tienen para arreglar las cosas.
Falta menos de un año para que Londres se convierta en la sede de los Juegos Olímpicos de 2012.
A principios de esta semana, Londres se convirtió en una zona de guerra urbana con escenas de autos incendiados, batallas callejeras y negocios saqueados.
La capital británica está más tranquila por el momento, pero los disturbios se han propagado por toda Inglaterra a ciudades como Manchester, Salford, Birmingham, Liverpool, Nottingham y Bristol.
El parlamento se reunirá hoy para discutir los disturbios, sus repercusiones y su impacto en las próximas Olimpiadas de Londres.
No obstante, la capacidad de Londres para realizar unos juegos libres de violencia aún no ha sido cuestionada por el Comité Olímpico Internacional (COI).
“La seguridad de los Juegos Olímpicos es la máxima prioridad del COI. Sin embargo esta es manejada de manera directa por las autoridades locales, pues ellas saben mejor lo que es apropiado y proporcional”, dijo a Xinhua, Andrew Mitchell, gerente de medios del COI.
Los disturbios comenzaron después de que la policía de Londres mató a Mark Duggan, un joven de Tottenham.
Pero los incendiarios que afirman estar vengándose por esto han tenido poca compasión.
“Los egipcios y los tunecinos se vengaron por la muerte de Khaled Said y Mohammed Bouazizi a través de deponer de manera pacífica a regímenes asesinos, no robándose aparatos reproductores de DVD”, aseguró el activista Mosa'ab Elshamy a The Guardian.
Desde el martes hubo refuerzo de la presencia policíaca en Londres y una “respuesta de la comunidad” en los barrios de Southall y Dalston, encabezados por turcos e hindúes que patrullaron las calles con bates de críquet y palos.
“Habrá un total de 16 mil policías en las calles. Después de anoche (madrugada del miércoles), yo preferiría tener 16 mil turcos”, dijo un residente de Londres a Xinhua.
Y es que tres víctimas de 20, 30 y 31 años perecieron en la madrugada del miércoles en Birmingham, al tratar de proteger la propiedades del barrio mientras los dueños rezaban en una mezquita por el mes sagrado musulmán (Ramadán), aseguró The Pakistan Times.
Los tres jóvenes, todos de origen asiático, perdieron la vida al ser atropellados por un vehículo en la zona de Winson Green, en esa ciudad del centro de Inglaterra.
La policía ha detenido ya a un hombre de 32 años, al parecer negro, al que está interrogando bajo la sospecha de asesinato, señaló The Wall Street Journal.
“Esto demuestra cómo la violencia está avivando desde larga data las tensiones étnicas en algunas de las comunidades con mayor diversidad racial del país”, afirmó el diario.
La movilidad social en el Reino Unido es peor que en muchos otros países desarrollados, señala la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Silvia Pardo consultó Xinhua, El País, The Guardian, The Pakistan Times y The Wall Street Journal
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