Enviar
Empresarios consideran que productos chinos exonerados amenazarían a sectores como el de manufactura
Industriales costarricenses temen TLC con China

• Quienes están a favor consideran que no afectaría a Costa Rica pues son economías complementarias

Natasha Cambronero y Karen Retana
[email protected]
[email protected]

El sector industrial costarricense se opone a que el país comience a negociar un tratado de libre comercio con China, debido a la amenaza que representaría para ellos la entrada de productos asiáticos exonerados de impuestos.
Asimismo, los empresarios consideran necesario realizar un convenio de alcances limitados, en el que solo se tomen en cuenta algunas áreas de interés, como por ejemplo un A
cuerdo de Protección de Inversiones.
El temor obedece a que la eventual exoneración de aranceles a productos chinos “inundaría” el mercado local con artículos menos caros que los producidos en territorio nacional.
En ese sentido mencionan como ejemplo los textiles, los cuales representaron el 13% de las importaciones que se realizaron de ese país el año pasado.
“Puede ser una fuente de materias primas interesante sin pagar impuestos. Pero no podemos ignorar la amenaza que generaría que los productos chinos ingresen sin pagar impuestos, principalmente en lo que se refiere a la ropa terminada, que en algunos casos entra por contrabando o subfacturada”, afirmó Miguel Schyfter, presidente de la Asociación Costarricense de Exportadores de la Industria Textil.
Igualmente, consideran que no es necesaria la firma del acuerdo con la incursión de Costa Rica y China en Tecnologías de Información (ITA por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de Comercio, que permite la importación de circuitos integrados y microestructuras electrónicas libres del pago de aranceles en ambos países, según autoridades del Ministerio de Comercio Exterior (Comex).
“Esas exportaciones no están gravadas, por lo tanto no requieren un tratado de libre comercio para crecer y es poco probable que un acuerdo dinamice las exportaciones de productos industriales distintos de los actuales”, aseveró Juan María González, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Precisamente, estos productos son los de mayor exportación del país hacia China (el 95,4%). Ante este panorama, la única alternativa es que Costa Rica logre cautivar el mercado de la nación asiática con otro tipo de mercancías, aducen los empresarios.
“De las exportaciones, un 93,5% estuvo concentrado en tres partidas, dos de ellas correspondientes a circuitos integrados y partes de computadoras, exportadas por una única empresa (Intel)”, señaló González.
Por otra parte, las importaciones chinas pagan entre un 0% y un 15% de aranceles en calzado y textiles —que son los productos que más adquiere el país—, por lo que —a su juicio— un acuerdo comercial en las condiciones actuales no contribuiría a la economía asiática.
“En este momento una negociación con ellos sería un suicidio, a tal grado que países que han liderado tratados de libre comercio como México no tienen acuerdo con ese país, esto debido a que simple y sencillamente los sectores industrial, eléctrico y textil estarían inmersos en una competencia que los pondría al borde de la quiebra”, manifestó Renzo Céspedes, economista.
Pese a esta apreciación hay quienes consideran que el país debería dar el paso hacia nuevos mercados y apuntar al de Asia; siempre y cuando Costa Rica se encuentre preparada.
“Si el Gobierno cuenta con los recursos financieros y humanos para emprender esta tarea, paralelamente a la implementación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta) y la concreción del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, me parece que es conveniente arrancar con ella”, sostuvo Alberto Franco, economista.
Esta posición la comparte Eddy Fernández, consultor en comercio internacional, quien considera que “Costa Rica podría tener oportunidades de negocios con China en el sector agroindustrial, pues ese mercado cuenta con población que requiere una amplia gama de bienes y servicios”.
Precisamente, un estudio de factibilidad realizado por autoridades costarricenses y chinas asegura que el acuerdo sería beneficioso, debido a la complementariedad entre ambas economías.
Aun así, González sostiene que se debe ir paso a paso.
“El país debe apoyar un pie antes de dar un segundo paso, en este momento no lo vemos muy oportuno, primero debemos conocer las ventajas e inconvenientes de los otros acuerdos que son negociados, para saber si sería conveniente uno con China”, aseveró González.




Ver comentarios