Enviar
Navíos iraníes hostigaron a embarcaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz
Incidente azuza tensión entre EE.UU. e Irán

Autoridades iraníes rebajaron el tono de lo ocurrido

Washington
EFE

El incidente entre tres embarcaciones estadounidenses y varios barcos iraníes en el estrecho de Ormuz es la “provocación más seria registrada hasta ahora”, dijo ayer el Pentágono, y refleja la tensión reinante entre Washington y Teherán.
Embarcaciones de la Guardia Revolucionaria de Irán hostigaron y provocaron el domingo a tres barcos de la Marina estadounidense en el estrecho de Ormuz, paso obligado hacia el golfo Pérsico, según detalló ayer el Pentágono.
Los navíos de Estados Unidos estuvieron a punto de responder con las armas, justo en el momento en que los barcos iraníes se retiraron, agregaron las citadas fuentes, que consideran que se trata de la “provocación más seria de este tipo que hemos visto hasta el momento”.
Inmediatamente la Casa Blanca comentó, por boca de Gordon Johndroe, uno de los portavoces, que el hostigamiento fue “provocador” y advirtió a Teherán de que evite llevar a cabo acciones similares en el futuro por
que pueden llevar a incidentes peligrosos.
Hace alrededor de un año, el presidente estadounidense, George W. Bush, anunció el envío de dos portaaviones a la región del Golfo en una muestra de fuerza, aunque posteriormente todo quedó en un navío.
Desde el Departamento de Estado de Estados Unidos, el portavoz Sean McCormack indicó que el Gobierno estadounidense hará frente “al comportamiento iraní” en caso de que Washington y sus aliados vuelvan a sentirse amenazados de nuevo.
A su vez, Geoff Morrell, un portavoz del Pentágono, señaló que Irán tuvo un comportamiento “agresivo” y “hostil”, expresó su “seria preocupación” por el hecho y dijo que el Departamento de Defensa se encontraba “perplejo” por lo ocurrido.
Los hecho
s ocurrieron hacia las 04.00 GMT del domingo cuando la fragata Ingraham, el destructor Hopper y el crucero Port Royal de la Marina estadounidense estaban camino del golfo Pérsico.
Bryan Whitman, uno de los portavoces del Departamento de Defensa, subrayó que los navíos estadounidenses se encontraban en aguas internacionales y que el incidente tuvo una duración de entre quince y veinte minutos con algunas embarcaciones iraníes “visiblemente armadas”.
“Cinco barcos muy pequeños estaban actuando de forma agresiva, cargando sus embarcaciones y tirando por la borda cajas obligándonos a realizar maniobras para esquivar”, explicaron fuentes de la Marina estadounidense.
El Departamento de Defensa indicó que no hubo heridos “pero los pudo haber”, y apuntó que los barcos iraníes se retiraron “en el mismo momento en que las embarcaciones estadounidenses estaban preparándose p
ara abrir fuego en defensa propia”.
Añadió que las tripulaciones de los barcos iraníes llegaron a amenazar a los estadounidenses por radio e incluso avisaron de que “iban contra nosotros y que explotaríamos en un par de minutos”.
Whitman, que calificó el hecho de “serio”, anunció que el Pentágono como el Departamento de Estado y el Consejo Nacional de Seguridad colaborarán para “determinar la manera más apropiada de afrontar este incidente con el Gobierno iraní”.
Sin embargo las autoridades iraníes rebajaron el tono de lo ocurrido.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Mohamad Ali Huseini, calificó lo ocurrido de “normal” y dijo que “ha sido superado inmediatamente”.
Ali Huseini calificó el incidente como “algo rutinario que ha ocurrido otras veces en el pasado y ha sido superado de forma inmediata”.
Un portavoz del cuerpo de los Guardianes de la Revolución negó, por su parte, que los barcos iraníes “hayan interceptado o provocado a embarcaciones estadounidenses”, y calificó las afirmaciones de Washington al respecto de “infundadas”, según la televisión Al Alam.
En octubre pasado Estados Unidos acusó a la Guardia Revolucionaria de Irán de ser “un productor de armas de destrucción masiva” y a sus fuerzas de elite Qods de ser “defensoras del terrorismo”.
Además, los hechos tienen lugar en vísperas del inicio de una gira por Oriente Medio del presidente estadounidense, George W. Bush.
Las tensiones entre Washington y Teherán han aumentado en los últimos años pues Estados Unidos considera qu
e Irán está desarrollando armas nucleares y entrenando a insurgentes en Irak.
El estrecho de Ormuz ya fue escenario de algunos enfrentamientos entre ambos países durante los ochos años de guerra entre Irán e Irak, en la década del ochenta.


Más crudo


George W. Bush, presidente de Estados Unidos, pedirá más producción de crudo y confianza en la economía de su país a las naciones del Golfo Pérsico durante su gira por Oriente Medio, consideraron varios expertos.
Con un dólar lastrado por el miedo a una recesión en la mayor economía del mundo, lo último que necesita el país es que los Gobiernos de la zona duden de sus inversiones en Estados Unidos y transformen sus petrodólares en petroeuros, lo que agudizaría la caída de la moneda estadounidense, de acuerdo con los analistas.
El petróleo será el otro tema económico principal del viaje, que tendrá lugar del 8 al 16 de enero.
Un barril cerca de los $100 en el mercado de Nueva York habría sido un motivo de júbilo para Bush hace veinte años, cuando dirigía varias empresas petroleras.
Sin embargo, la escalada del crudo lo expone a tener que ver una recesión durante su mandato y a tener que enfrentar a millones de conductores malhumorados en las gasolineras.
Por ello, en sus citas en el Golfo Pérsico, Bush se verá obligado a pedir más producción y más inversión en los yacimientos, según Marcus Noland, un experto del Instituto de Economía Internacional.
Sin embargo, tiene escasas posibilidades de éxito, en vista de las declaraciones de Chakib Khelil, ministro argelino de energía y actual presidente de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Khelil señaló que el mercado está “bien abastecido” y “que no hay ninguna razón para aumentar la oferta”.
Ver comentarios