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Rumbo país

Del Congreso han salido nueve de los últimos diez gobernantes

Huerta de presidentes

Partidos colocan a figuras de peso como legisladores

Históricamente el Congreso ha sido tierra fértil y semillero de presidentes, pues nueve de los últimos diez jefes de Estado fungieron antes como diputados.
Por esta razón, no es de extrañar que de los eventuales legisladores que se elijan este 2 de febrero, surja el mandatario para 2018, o al menos algunos aspirantes.
Ottón Solís y Epsy Campbell, del Partido Acción Ciudadana; Antonio Álvarez, de Liberación Nacional, y Otto Guevara, del Movimiento Libertario, son tan solo algunos de los líderes políticos que podrían retomar su carrera por la silla presidencial.
Todos ellos tienen su cupo prácticamente asegurado en el Parlamento, debido a que lideran las papeletas de diputados en sus respectivos partidos.
Asimismo, han sido aspirantes a la Presidencia en otros momentos, por lo que sus aspiraciones políticas no se pueden descartar en cuatro años más.
Esto, porque una destacada labor en Cuesta de Moras y una posición favorable en las encuestas en las cercanías del futuro proceso electoral, podrían convertirse en las señales que los convenzan de postular su nombre nuevamente, incluso para quienes esperan “la voz de Dios”.
“En la Asamblea hay personas que alcanzan su mayor ambición al ser diputados y otros, que usan al Congreso como un trampolín político para mantenerse vigentes y procurar una candidatura presidencial más adelante, por lo que no es de extrañar que de allí surjan candidatos y hasta presidentes en el futuro”, expresa Francisco Barahona, analista político y catedrático de la UCR.
En ese sentido, los diputados que tienen aspiraciones políticas más allá del Congreso, se garantizan la permanencia constante en “la tormenta política y en los medios, si se mueven adecuadamente”, aduce Barahona.
Otro aspecto que podría ayudar a estos políticos a impulsar su eventual candidatura, está relacionado con la experiencia y “colmillo político”.
Esto les obligaría a asumir roles protagónicos en sus partidos, ya sea como jefes o subjefes de fracción, o bien, en alguno de los puestos del directorio legislativo.
“La gran mayoría de los nuevos legisladores llegan sin experiencia. Ahí, estos líderes tradicionales y fundadores de partidos tienen la ventaja y al mismo tiempo son referentes para la prensa”, manifestó Barahona.
A cuatro años de las elecciones de 2018 pocos se atreven a decir que tienen una Presidencia en mente.
Uno que lo admite en este momento es Guevara, del Libertario, quien casualmente es candidato a la Presidencia de la República y aspirante a legislador por San José en su partido.
“Estamos seguros de que vamos a ganar la Presidencia en estas elecciones, no obstante, si por alguna razón esto no se da en estas, vamos a trabajar desde la Asamblea Legislativa para impulsar los proyectos que el Movimiento Libertario cree necesita el país”, asegura Guevara.
La plataforma electoral que representa la Asamblea Legislativa es parte del ciclo electoral que se repite cada cuatro años.
Por ejemplo, en estos momentos hay tres diputados que lograron finalizar los procesos internos de sus partidos y que en febrero, se presentarán como candidatos presidenciales.
Se trata de Carlos Avendaño, de Restauración Nacional; Justo Orozco, de Renovación Costarricense, y José María Villalta, del Frente Amplio.
De esos tres, el único que figura en las encuestas es Villalta, quien acumula a estas alturas de la contienda un respetable apoyo popular del 7%.
Desde inicios de este siglo XXI, solo Abel Pacheco dejó la curul en 2005 para ser electo presidente de la República un año después. Los restantes fortalecieron su experiencia política en cargos adicionales, como ministerios o asesores, siempre cerca de sus agrupaciones.

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Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR



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