Holanda, un fracaso anunciado
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El milagro era mucho pedir, Holanda nunca lo mereció, ni siquiera cuando se jugaba su última esperanza estuvo cerca de lograrlo.
Fue error tras error y terminó con un nuevo batacazo. Derrota de 2-3 en casa ante República Checa, que los deja fuera de una Eurocopa, por primera vez desde 1984.


Así se estrelló la Holanda de Danny Blind, que nada tiene que ver con la que tenía Louis Van Gaal, tercera en el Mundial de Brasil 2014, con otra maldición —a excepción de Alemania—, siempre que alguna selección europea terminó siendo tercera en una copa del mundo quedó fuera de la Eurocopa (le pasó a Turquía, Croacia, Suecia, Italia y Francia).
Una generación de futbolistas brillantes, como Wesley Sneijder, Robin Van Persie o Klaas-Jan Huntelaar, parece estar agotada y apunta a cerrar un ciclo de forma errática.
Ninguno de ellos estará en Francia, un país en el que Holanda parece no querer jugar la Eurocopa. Allí se jugaron las ediciones de 1960 y 1984 y en ninguna de ellas participó. Su fatal destino parecía escrito. Después de perder y de empatar contra Turquía (3-0 y 1-1), y de ceder otras tres derrotas frente a Islandia (0-1 y 2-0) y contra los checos (2-1), en la última jornada Holanda solo tenía la triste posibilidad de alcanzar la repesca. Era su única opción. Ni siquiera el segundo puesto.
Esa ilusión no se concretó en nada. República Checa, ya clasificada, sacó los colores a Holanda.
Antes de marcharse al descanso ya estaban 0-2 en el marcador con goles de Pavel Kaderabek y Josef Sural, que dejaron en evidencia a una defensa timorata.
Por lo menos la expulsión con roja directa al borde del descanso de Marek Suchy ilusionó a los holandeses.
Van Persie, que saltó al campo desde el banquillo para remontar el partido, marcó en propia meta el tercero de la República Checa.
Fue la culminación de una tragedia que Huntelaar y el mismo Van Persie, con sus goles postreros, no pudieron evitar. La noche no estaba para remontadas heroicas.
La naranja dejó de ser mecánica. Estaba eliminada. Ni siquiera podía levantar la vista para ver lo qué sucedía en Turquía donde la fiesta explotaba al 89'.
Un gran tiro libre de Selçuk Inan acabó en golazo y los turcos se dejaron el tercer lugar del grupo, que les permite además clasificar de forma directa al ser el mejor tercero.
También se unió Croacia, que asumió la segunda posición del grupo H sin depender de sí misma. A su victoria en Malta (0-1), con un gol de Iván Perisic antes de la media hora, le acompañó la remontada de Italia a Noruega en el Olímpico de Roma.


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