Leopoldo Barrionuevo

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Sábado 5 Noviembre, 2011


ELOGIOS
Hay que planificarlo todo


Vida, Empresa, Política, el nuestro se caracteriza por ser un pueblo improvisado y en constante desorden que se cierra tanto con un ¡Pura vida! como con ¡Porta a mí! Y vaya si me ha desgastado ese despelote en la tarea empresarial.
En cualquiera de los tres temas a que me refiero, lo primero es la definición filosófica y en consecuencia lo que pensamos que deba ser cada uno de ellos, de ahí que el resto sea una consecuencia de la carencia de estructura que no es otra cosa que el resultado de una ausencia de estrategia global, lo cual se ve claramente en el fútbol argentino: con grandes jugadores individuales se nota al ingresar al campo que carecen de convicción, de claridad y no se sabe a qué juegan.

La Vida comienza igual y también un partido político y una empresa de cualquier tamaño: es indispensable definir qué persiguen para distinguir sus objetivos y no a la bulla de los cocos, como se entiende en el Caribe toda acción que se desarrolla sin planificación alguna y sin medir las consecuencias.
Pocos países como Costa Rica para haber definido con claridad lo que queríamos ser, pero esto es el pasado en la medida que el deterioro nos ha venido cambiando la mediana claridad de otros tiempos.
Actualmente, cuando el llamado a elecciones, si no se ataca al contrincante no se está feliz, nadie dice qué es lo que va a hacer sino qué mal lo hace el otro porque la carencia de ideas parece irremediable y queda una sola definición: “Nosotros somos los buenos, nosotros ni más ni menos, los otros son unos potros comparados con nosotros.”
Nadie dice seriamente qué va a hacer con los temas decisivos como la educación, la vivienda, los caminos, la corrupción, la burocracia, las platinas, los impuestos, la inseguridad, las mafias de todo tipo, la droga y si lo dicen es pura fraseología inspirada en las encuestas pero sin ofrecer soluciones, apenas una enumeración sin contenido.
En otros tiempos y los recuerdo con nostalgia ser bombeta era un pecado nacional, ahora, como lo cantaba Atahualpa Yupanqui: “aquel que es compadrito paga pa’ hacerse nombrar.” Y no es que la educación sea deficiente porque nuestros jóvenes triunfan en el exterior y también en su patria pero también es cierto que hoy al talento tan costoso para el tico, solo lo pagan las visas de trabajo sin otra inversión que la que todos hacemos.
Si usted quiere ver la trayectoria de un país, observe la secuencia de los presidentes durante los últimos treinta años en todo Latinoamérica y sacará claras consecuencias de lo que pretendo decirle pero lo más importante es: mire hacia delante y anticipe dónde están y quiénes serán los grandes líderes que han de orientarnos, dirigirnos y gobernarnos en el futuro porque las crisis de valores traen siempre consigo una profunda crisis de liderazgo, que en los tiempos que corren producen vacío y tristeza.

Leopoldo Barrionuevo
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