Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 9 Marzo, 2011


Hay que mejorar la ley migratoria


Algunos estiman que hasta 15 por ciento del total de la población de Costa Rica nació en otro país; los diputados de la Asamblea anterior, aparentemente espantados por jerarcas del Departamento de Migración y por historias de sucesos en los medios, redactaron y aprobaron una ley diseñada para limitar la inmigración.
Como es el caso con tanta de la legislación nacional, el poder ejecutivo tampoco tiene la capacidad de aplicar adecuadamente las normativas de la ley migratoria, y el resultado ha sido que siguen llegando los ilegales indeseados; por otro lado, las personas que realmente quisieran los costarricenses atraer como residentes, por ejemplo norteamericanos y europeos pensionados, encuentran los trámites locales tan onerosos que ya prefieren Nicaragua o Panamá como destino para pasar sus años de descanso.
En la actualidad los “baby boomers” de Estados Unidos, término aplicado a los que nacieron entre 1946 y 1964, se están pensionando y los más afluentes buscan vivir parte o todo el año en un clima más ameno, donde el costo de la vida es más cómodo y donde pueden estar seguros. Muchos quisieran adquirir una casa o condominio localmente y disfrutar plenamente de las bondades que ofrece el país.
Se estima que el pensionado norteamericano típico invierte $200 mil en un inmueble y luego gasta $3 mil mensuales para cubrir sus necesidades. Si se lograra atraer 20 mil parejas de pensionados en los próximos cinco años, este logro implicaría $4 mil millones en inversiones en construcción y una entrada mensual de $60 millones. Estos dineros entrarían totalmente libres.
Un jerarca del ICT me dijo que no encontraba problema porque la mayoría de los “baby boomers” pueden entrar como turistas, comprar propiedades y permanecer sin tramitar su residencia. “No quieren estar acá todo el año,” me dijo.
Es cierto lo que dice este jerarca; es muy probable que muchos del norte de Estados Unidos, o los canadienses, prefirieran pasar la época fría acá y disfrutar de su propio país cuando el clima es más aceptable. Pero el invierno es de cinco a seis meses, y el ICT solo permite entrar a un turista por hasta 90 días.
Se está perdiendo esta oportunidad que permitiría crecer la economía y al mismo siguen llegando de países de la región los ilegales.
Hay que preguntar: ¿es malo que un 15 por ciento de los habitantes no nacieran aquí? En mi opinión es señal del éxito de Costa Rica como tierra de paz con una ciudadanía educada. El país ha adquirido mucho talento, muchas ideas nuevas y buenas, y a veces inversiones a merced de la inmigración.
Muchos también han llegado con pocos recursos económicos y se han visto en la necesidad de trabajar muy arduamente para salir adelante; Costa Rica les ha dado esta oportunidad y ellos han retribuido al país.

Lo que se necesita es un proceso ordenado, fácil de entender, transparente y ágil para el que quiere inmigrar. Para los pensionados que pueden demostrar el origen de su dinero, debería ser un proceso de 60 días, mientras que para otros que más bien quieren trabajar, se tendría que estudiar caso por caso y tomar las determinaciones; pero en no más de tres o cuatro meses.
¡Lástima tanta legislación mala producida por la Asamblea Legislativa! Mucha no es inconstitucional, sino pobre en su calidad.


Carlos Denton
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